
Antiguas leyendas dicen que las mariquitas traen suerte, igual que el trébol de cuatro hojas y la herradura. Cuando tengas una en la mano, pide un deseo. Después, déjala volar. La dirección por donde se haya ido, indicará el camino por el que llegará la felicidad.
En Suiza, los papás y mamás explicaban a sus hijos que los bebés no venían con las cigüeñas, sino con las mariquitas.
En el mundo adoptivo los futuros padres soñamos con lluvias de mariquitas en los días previos a las asignaciones.




2 comentarios:
Cucha: hablando de mariquitas,que hay de vuestra colección? supongo que tendreis el ciento y la madre,con el tiempo que llevais coleccionandolas.
AH y otra cosa que tal se vive el por Coria,¿muchos mosquitos?
Abrazos pareja de Angel
Si quieres ver la colección tienes un enlace al álbumm de fotos (que por cierto está sin actualizar).
Acá en Coria se vive de lujo, y éste verano puedo decir que ha habido los mismos mosquitos que en Bami, es decir, pocos.
Eso sí, se echa de menos el ambientillo de los días de partido...
Un abrazo para vosotros "casi cuatro".
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