"La voz de la sangre... ¡qué flácida patraña romántica! La paternidad única es la costumbre del cariño y del cuidado. El que sufre, lucha y se desvela por un niño, aunque no lo haya engendrado, ése es su padre." (Rubén Dario. Autobiografía)
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8 de abril de 2011

Cuaresma entre campanilleros y saetas

Un año más los talleres corianos de nuestra familia han logrado realizar su proyecto de Semana Santa para el colegio de Rod Mondy. Dos cajas de fresas, los cartones de una caja de leche, cola blanca, servilletas, papel higiénico y de cocina, papel terciopelo, papel pinocho, un Cristo de marmolina, témpera y sobre todo ese cariño que convierte a nuestra familia en artistas cuando se trata de algo relacionado con nuestras tradiciones. Silvia ha vuelto a ser la imaginera. Rod Mondy ha aumentado sus cualidades de florista, y ha comenzado su aprendizaje de tallista y doradora. Y yo he disfrutado dirigiendo el proyecto desde una improvisada priostía que me ha sabido a gloria bendita.

Pero este año la cuaresma no se ha limitado a nuestro proyecto de imaginería infantil, porque Rod Mondy ha aprovechado las tardes para ensayar las piezas que la Orquesta JNZ interpretará en su concierto especial de Semana Santa, machacando una y otra vez ese La bemol y aquel Fa sostenido que amenazaban con ser una pesadilla y al final forman parte del sueño flautista de la perlita. Tradicionalmente han tocado "La saeta", que este año viene de la mano de un toque por bulerías que nos va a dejar a todos con la boca abierta. Pero es que no contentos con esta variación, también interpretarán "Pasan los campanilleros" para que el coro también pueda lucirse.

No hay aún olor a incienso en la casa, pero no hace falta porque el del azahar en flor también nos vale. Hemos pasado por la Sevilla eterna en busca de nuestras raíces y de nuestra Fe, y las papeletas de sitio ya están en casa alimentando esa pasión que recorre nuestras venas cuando soñamos con salir de nazarenos. Paso en miniatura, conciertazo,... ¡la procesión en el cole!, olor a torrijas, con el sonido metálico del montaje de los palcos, y el suelo de las calles de Sevilla ávido de goterones de cera para darle color a un sueño de primavera. La Cuaresma comienza su recta final, y todo está preparado en nuestra casa y en nuestros corazones. Y será como el Señor quiera.

8 de marzo de 2008

La rampa del Salvador

Salía de la calle Sagasta camino de la calle Córdoba con la mente puesta en el tamaño de la cola que habría para sacar la papeleta de sitio, cuando a mitad de la plaza me detuve... ¡ahí estaba la "rampla"! Y es que con una Semana Santa tan tempranera y con los carteles de las rebajas todavía colocados no tuve tiempo de pararme a pensar que éste año, gracias a Dios, volvería a acompañar a mi Cristo de Pasión y a mi Virgen de la Merced desde la Iglesia del Salvador.

Fueron unos fugaces segundos frente a la Alicantina los que me llevaron hasta mis más felices recuerdos semanasanteros, que me llenaron la mente de olor a incienso y azahar sobre todo cuando escuché él crujir de la madera mientras unos niños -como yo mismo hice antaño- correteaban arriba y abajo por la rampa.

Miré hacia los veladores y efectivamente y aunque hacía frío... ¡ahí estaban las raciones de pavías! Martíñez Montañés desde su atalaya privilegiada sonreía mientras esquivaba una paloma. Y mi mente volaba a aquél primer Jueves Santo que sobre los hombros de mi tía Rosarito vi bajar al Cristo de mi familia, al que llevo en mi sangre y que forma parte de mi propia esencia, por aquella rampa entre columnas de incienso y bajo la plegaria de una saeta.

Cuando casi había llegado al naranjo de la esquina sonreí al pensar en el 13 de Septiembre de éste año, porque aunque no habrá rampa, nacerán en mi nuevos recuerdos.

El próximo día 20 mis pies tienen una cita con una madera que me animará a la salida y me reconforatrá a la vuelta. Llega la Semana más esperada del año, y quizás para mí la más esperada de mi vida porque saldré de nazareno desde el Salvador nuevamente y con los ojos buscaré en silencio a mi esposa y a mi hija para seguir viviendo éste sueño de amor que la vida me ha regalado.

1 de marzo de 2008

Sentimientos de un padre en Cuaresma

Todos los años cuando empieza la Cuaresma los mismos recuerdos asaltan mi memoria. El olor de las primeras torrijas que hacía mi madre en casa, las túnicas de mi padre y de mis tíos colgadas en la escalera del chalet de mi abuela, el día de ir a recoger las papeletas de sitio, el acordarse de que era viernes y se nos había olvidado hacer vigilia, probarse el capirote una y mil veces para asegurarse de que quedara perfecto...

Pero por encima de todos esos recuerdos están los ligados a la propia esencia de la Semana Santa: las Hermandades y sus salidas procesionales. Recuerdo aquellos años en México cuando no podíamos venir a España tarareando con mi padre Campanilleros, Aguas, Corpus Christi, Estrella Sublime o Virgen del Valle. Repasando en diapositivas, fotos y revistas todos y cada uno de los pasos que salían cada día. Y luego, al trasladarnos definitivamente a Sevilla poder disfrutar del sabor incomparable de la llegada de la primavera en Cuaresma. Los conciertos de marchas, los Triduos, Quinarios, Septenarios y Novenas. Los besamanos y besapiés. Los traslados y los Via Crucis.

Hoy querido y añorado papá he disfrutado doblemente de nuestro segundo día "oficial" de Cuaresma con Rod Mondy. Por la mañana viendo vídeos en el ordenador y escuchando su primer "¡vámonos!" imitando la voz del capataz mandando un paso. Y luego nuevamente visitando iglesias -como tantos días hice contigo- intentando que poquito a poco se meta en sus venas el mismo Amor que tu me enseñaste para con nuestras tradiciones más seculares. Lo principal lo tiene ella en su corazón, ya que ama a Jesús y a María, ¡no pudo llegar a una tierra mejor para ello!

El azahar se ha adelantado un poquito, y ya huele a incienso en las calles sevillanas. Torrijas y pestiños compiten en las confiterías al lado de nazarenos de caramelo y pasos en miniatura. El ciclo de las tradiciones pasa una nueva página y el que fue hijo un día ahora es padre orgulloso que no deja de olvidar ni por un instante de quién es hijo.


Anotación extra: En el ABC de hoy domingo 2 de Marzo nos hemos encontrado con ésta foto