"La voz de la sangre... ¡qué flácida patraña romántica! La paternidad única es la costumbre del cariño y del cuidado. El que sufre, lucha y se desvela por un niño, aunque no lo haya engendrado, ése es su padre." (Rubén Dario. Autobiografía)
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20 de febrero de 2013

Un año más he vuelto al colegio...

Dentro de los proyectos del CEIP Josefa Navarro Zamora está uno de mis favoritos que es el "Todos contamos" (Proyecto lector) y en el que cada año los padres tenemos la oportunidad maravillosa de leer un libro en las aulas de nuestros hijos. Así que paso a contaros mis vivencias en esta mañana que ha vuelto a dejar una profunda huella de felicidad en mi recuerdo.

El maestro Antonio me recibió con su acostumbrada cordialidad, y los niños de la clase de infantil 3 años C me acogieron en su aula con cariño y con esas sonrisas que se te meten por entre los sentíos y te transportan a un reino mágico creado a medida por y para ellos. Un par de minutitos para que pudiese admirar el gran trabajo que está realizando la clase trabajando a Sorolla y enseguida el maestro Antonio pidió silencio para que pudiese empezar a leer.

 La noche antes Jimena escogió el cuento "La vaca que puso un huevo" que es una historia divertidísima. ¡Qué bien se han portado! ¡Qué callados y qué atentos! Cada palabra, cada imagen que les mostraba y cada cambio en la modulación de mi voz iba reflejándose en sus ojos. Con sus preguntas imaginativas y sus respuestas sinceras, con sus manitas tapando sus bocas para evitar que su voz rompiese los momentos más brillantes del cuento, disfrutaron en el momento cumbre y me subieron en una nube al escuchar sus risas. Pocos lugares puede haber en el mundo donde me encuentre más a gusto que con ellos. Y se me debía notar porque no dudaron en pedirme un "bis" para el que por supuesto estaba preparado.

 El "Adivina cuanto te quiero" es parte de la tradición de nuestra pequeña familia, y llegó a su lugar en la estantería mucho tiempo antes de que fuésemos padres por primera vez. Y cada vez que ha sido elegido como cuento para que Rod Mondy o Jimena se fuesen a dormir, siempre he disfrutado con su lectura. Así que rodeado de los niños de "mi" clase de infantil no podía ser diferente. En un abrir y cerrar de ojos se metieron en el cuento y como es lógico se identificaron con la pequeña liebre color de avellana que hacia lo imposible por decirle a su mamá cuantísimo la quería. Y nuevamente aparecieron las miradas chispeantes, las caritas alegres y ese silencio-murmullo tan inquieto cuando ya todos quieren formar parte de la historia aportando sus propias vivencias.

Y así, volando en mi nube soñadora, y agradeciendo los gestos de cariño que el maestro Antonio tuvo conmigo me despedí de ese rinconcito del colegio que forma una de las partes más importantes de mi vida.

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Sin tiempo apenas de paladear todo lo vivido, encaminé mis pasos al aula de 5º A donde el maestro José Domingo me dio la bienvenida con esa sonrisa que suele presidir su rostro. ¡Uf, qué cambio en los niños de "mi" clase! Parece que fue ayer cuando los visité por primera vez en la clase de la seño Isabel. Ahora son ya más preadolescentes que niños, y se nota que hay que echar un poco más de carne en el asador para llegar a ellos. Pero lo que no sabían era que contaba con un auténtico comodín, con un as bajo la manga con el libro que les iba a leer y que no era otro que "Corazón". Este libro forma parte de mi vida, de manera que muchas de sus enseñanzas han modulado incluso mi forma de pensar y de actuar en la vida.

Tal vez por todo lo anterior, y porque creo en la educación en valores, decidí leerles "El pequeño escribiente florentino" donde se mezcla el amor entre padres e hijos, el sacrificio, el trabajo y los estudios. El respetuoso silencio que tuvieron durante la lectura me iba llenando de satisfacción, y podía ver en sus caras que entendían los sentimientos del pequeño protagonista. Abrir sus mentes para que calen hondo esos valores que nuestra sociedad se empeña en esconder. Ojalá más allá de mis palabras, el mensaje que les quería transmitir les haya llegado porque entonces la altura que tomaría mi nube sería increíble.

Gracias al colegio por su invitación, a los maestros Antonio y José Domingo por su dedicación y cariño, y sobre todo gracias a los niños de "mis" dos clases por seguir dejando que durante un ratito cada curso pueda compartir un trozo de sus vidas.



15 de noviembre de 2011

Hace 9 años empezó a escribirse esta historia

Atrás quedaron 3 años de maravilloso noviazgo y aquél lluvioso viernes de otoño toda la luz venía de ti, ¡igual que ahora!

El tiempo en su constante paso, como no podía ser de otra manera, ha ido dejando marcas en nuestras vidas. Tal y como ya sabíamos ha habido momentos difíciles y duros, pero también han sido años llenos de felicidad y de alegría. Así me imaginé yo siempre el matrimonio y así es como lo vivo cada día.

Hoy es un día para el recuerdo. Al mirar atrás mi pecho se hincha y asiento firmemente con la cabeza cuando digo que eres lo mejor que me ha sucedido en la vida. Vivir la vida contigo es un auténtico privilegio y saber que cuento a mi lado con la mujer más maravillosa del mundo es un motivo extra para darle gracias al Cielo por el regalo de tener la familia que tengo. No soy capaz de imaginar una vida mejor que la que vivo contigo, y quiero seguir dedicando todos mis esfuerzos a que cada día seas un poquito más feliz, y sobre todo a que tus ilusiones y sueños vayan cumpliéndose. Ojalá pudieses verte a través de mis ojos durante unos instantes porque alucinarías contigo misma. Cualquier símil o metáfora se me antoja corto porque en pocas palabras tu lo eres todo para mí.

Gracias Silvia por todos y cada uno de los días que completan estos 9 años desde que dijimos "Si, quiero".

"Te garantizo que habrá épocas difíciles y te garantizo que en algún momento uno de los dos o los dos querremos dejarlo todo, pero también te garantizo que si no te pido que seas mío me arrepentiré durante el resto de mi vida porque sé en lo más profundo de mi ser que estás hecho para mí".
Julia Roberts (Novia a la fuga)

18 de febrero de 2011

Érase una vez...

... un papá que disfrutaba muchísimo leyendo cuentos a sus hijas. Tres años antes, un hada le concedió el deseo de poder ir a la clase de su hija mayor a leerles un cuento. Desde entonces ese día era para él un día tremendamente especial, y se levantaba nervioso mientras pensaba si el cuento que había elegido era el mejor para aquellos niños de la clase de la maestra Teresa (3ºB). Cuando faltaba media hora para las 11.00 de la mañana se marchó camino del colegio recordando imágenes de la película "miss Potter" ya que finalmente había decidido leer el cuento "Perico el conejo" de los Cuentos completos de Beatrix Potter. A su paso la gente se quedaba extrañada de ver a un hombre tan sonriente y absolutamente ajeno a todo lo que en esos momentos le rodeaba porque estaba a punto de vivir uno de esos días esperados y deseados durante todo un año.

Este curso leería cuentos junto con 3 mamás, lo que hacía aún más especial el momento. A la hora prevista Mari Carmen los subió hasta la puerta de la clase, donde la maestra Teresa los recibió. Y al entrar en aquel aula parecía que el mismo estaba viviendo un cuento. ¡Ay esas caritas sonrientes! ¡Ay esos ojos brillantes! Como se nota que los niños se están haciendo mayores y que atentos y callados estuvieron todo el tiempo.

El cuento que leyó Rocío -la mamá de José Luis- fue estupendo. Divertidísimo el cuento escenificado de Sandra -la mamá de Teresa- con el que todos se rieron un montón. Fantástico el cuento elegido por María -la mamá de Antonio- con una imagen final sorprendente. El papá de Rod Mondy leyó el cuento viviendo el suyo propio. Paladeaba cada palabra como si degustase el más rico manjar, levantando la vista entre párrafo y párrafo para intentar no perderse un detalle desde su privilegiado lugar en el centro de la clase. Hacia el final del cuento creyó divisar al travieso Perico revolviendo en una mochila, pero enseguida se dió cuenta por los cálidos aplausos de los niños que era su propia alma de niño travieso la que se quería quedar allí.

Y así, sin darse apenas cuenta, aquel papá tan feliz salía de aquella clase caminando sobre una nube y con la pena de no haber podido alargar un poquito más aquellos momentos. Antes de irse del colegio y viendo cuanto estaba disfrutando, un hada que vive detrás de las plantas de patio le guiñó el ojo al pasar y por arte de aquella magia terminó leyendo otro cuento en la biblioteca también para niños de 3º. No podía haber imaginado mejor postre para el atracón de felicidad que se había dado.

Seguro que después de haber leído la historia de hoy comprenderéis porque el papá cuentacuentos no ve en la foto de debajo lo mismo que la mayoría de vosotros. Se queda con la mirada perdida y va colocando a "sus" niñas y niños en cada sitio mientras aparece un esbozo de sonrisa en sus labios y su corazón dice "gracias por haberme dejado estar ahí".

30 de diciembre de 2010

Y digo yo, ¿qué más puedo pedir?

Estoy viendo la penúltima página del almanaque del año 2.010 y una vez me envuelve esa sensación entre tristeza, nostalgia e inquietud que aparece cuando despides a un amigo. Si, ya sé que viendo los resúmenes del año con los que nos machacan en la televisión el 2.010 no parece que vaya a ser el año favorito de muchas personas. Crisis, catástrofes, paro,... son ese tremendo nubarrón que nos impide ver que detrás está la luz del sol (eso a lo que unos pocos llamamos esperanza).

Precisamente por ser consciente de todo lo que sucede en este loco mundo en el que vivimos no me queda más remedio que despedirme del anciano 2.010 con un emocionado: ¡¡GRACIAS!! Por cada mes, cada estación, cada día, cada recuerdo, cada minuto, cada respiración, porque en ellos hubo risa y llanto, felicidad y tristeza, alegría y enfados, sueños cumplidos, sorpresas, amigos que alcanzaron una meta para inmeditamente volver a empezar otro camino. Gracias porque en el camino siempre tuve a mi lado a la mejor compañera. Gracias por mis hijas, ellas lo son absolutamente todo para mi. Gracias por cuidar a mis mayores. Mil gracias por los que llegaron (y los que están por llegar) ya que ellos multiplicarán mi felicidad.

Tengo tanto y tan bueno en mi vida que aún queriendo ser egoísta no creo que pueda pedir más. Bueno, si que hay una cosa: que cada día nos acordemos de todos aquellos que no tienen todo lo que nosotros tenemos, a los que les falta salud, trabajo, dinero, amor,... o a los que les falta todo. Enremos en el 2.011 con ellos en nuestros pensamientos y pongamos nuestro granito de arena para que a pesar de todo y de todos, nuestro mundo sea cada día un poquito mejor.

Adiós amigo, formas ya parte de mi recuerdo y ahí (y en fotos, vídeos, CDs, DVDs,...) seguirás viviendo una y otra vez. Hasta siempre 2.010, gracias una vez más por todo.

24 de septiembre de 2010

Tarde de otoño


Ayer cuando faltaban pocos minutos para las siete de la tarde la ví a la preciosa Julia Bíen por primera vez. Estaba en su carrito junto con Fernando. La distancia que nos separaba se acortaba y podía verla con claridad mientras lo investigaba todo. Me quedé parado frente a ella y... ¡no supe que hacer! La hubiese sacado de su carro y la hubiese aupado para luego comérmela a besos pero aquella carita y esa mirada me habían dejado petrificado. Emocionado besé su cabecita para luego abrazar a Fernando y a Laura porque tenía unas ganas enormes de verlos. ¡Qué bien les ha sentado a los tres el haberse convertido en familia! ¡Qué bien nos ha sentado a todos verlos y vernos juntos por fin!

Yo ya no recuerdo si algún día soñe con pasear juntos por el parque con mis hijas y las hijas de mis amigos. Ojalá no lo soñara con muchos detalles porque ayer una preciosa tarde de otoño juntó al Guadalquivir, con los mares Caribe y de la China Meridional. Para las familias que nos rodeaban aquella escena pasaría como habitual y cotidiana, porque la verdad es que parecía que lo hubiésemos hecho cientos de veces. Sin emargo para mí la vivencia era muy diferente, de esas que sólo asimilas cuando bien entrada la noche te encuentras embelezado en el recuerdo y al sonreir te das cuenta de que la vida, a pesar de todos esos sinsabores que irremediablemente esconde, es hermosa y que está ahí para disfrutarla.

Todo es igual que antes, pero a la vez será para siempre diferente. Marcado en mi memoría queda ya el día en que conocí a Julia Bíen, día en que quedé mudo unos segundos para luego ya no poder callar y terminar sientiendo su calor al tenerla en brazos. ¡Me encanta ver a Laura y a Fernando hechos unos padrazos!

16 de septiembre de 2010

Ver que crezcan felices

Estrenábamos el martes por la noche la Feria 2.010 en Coria del Río. Tuvimos una magnífica cena del pescaíto y asistimos al encendido del alumbrado y de la portada. Una experiencia más, un trocito más de vida vivido, y otro retalito para la colección de los recuerdos que al paso que va necesitará una nave en vez de una cajita. Alegría por la Feria, alegría por los nuevos amigos, alegría por lo que pudo pasar y afortunadamente no sucedió, conversaciones alegres, bromas, risas, un brindis ahora, luego otro; se respiraba alegría en la caseta.

Sigo pensando que si Dios me hubiese permitido elegir una vida para vivir me hubiese quedado corto, porque la que me ha dado trae de serie muchas más cosas de los extras que yo hubiese elegido. Ayer volvía a darme cuenta de todo lo que Coria del Río me ha dado y recordé que un día le dije a Silvia que aquí encontraríamos la felicidad.

Y esa felicidad no se mide en forma de raciones de jamón o de gambas, o de los bien que entra la cerveza fresquita o el rebujito, ni siquiera con lo guapísima que lucía ayer Silvia. Esa felicidad nace de ver felices a nuestras hijas, de verlas crecer día a día, de asomarnos a ese mundo al que un día pertenecimos donde vale más un amigo que un imperio. Ver que crezcan felices, esa es y será mi felicidad al lado de Silvia.

28 de agosto de 2010

Verano (y III): Colección de sensaciones

Hoy llegan a su fin las que sin duda alguna han sido las mejores vacaciones de mi vida.

Es verdad que antes de la llegada de las niñas he disfrutado de maravillosas vacaciones, conociendo muy distintos lugares y culturas, y que al lado de Silvia siempre he encontrado un plus de felicidad hasta ahora desconocido para mí. No me puedo quejar de los veranos que he vivido hasta la fecha, incluyendo el primero con Rod Mondy o el del año pasado alrededor del embarazo de Silvia esperando la llegada de Jimena.

Este verano todo ha sido igual pero absolutamente diferente. Las mismas cosas, los mismos lugares, incluso las mismas personas se sienten ahora de otra forma. Me dí cuenta durante las fiestas de Pinos del Valle (el pueblo de Silvia). Notaba una enorme satisfacción en cada momento y en cada cosa y una enorme felicidad se había apoderado de mí. Pasear por las calles del pueblo, asistir a las procesiones y a las misas, y participar de los actos de las fiestas me resultaba especialmente satisfactorio. Ahora con el anuncio de Ikea todos hemos recordado que no es más rico el que más tiene sino el que menos necesita, y ahora mismo no sé si soy rico o no porque aunque "sólo" necesito a mi familia, la necesito tanto, tanto, tanto que me surge la duda. De todas formas poco me importa ser rico o no porque lo que si sé es que soy muy feliz seguramente porque desde hace bastante tiempo le dí sentido a otra frase: el secreto de la felicidad no es hacer siempre lo que se quiere sino querer siempre lo que se hace.

Me encantan todos esos pequeños momentos que han hecho de las vacaciones de verano del 2.010 las mejores de mi vida. Me gustan los dientecillos de Jimena asomando cuando se ríe a carcajadas con Rod Mondy. Me enternece ver a Silvia durmiendo plácidamente arrullada por la dulzura de los balbuceos de la bebita. Me fascina ver las caras de los abuelos y bisabuelos al lado de mis hijas. Y los primeros pasos en el andador de la pequeña. Y la bicicleta ya sin rueditas de la mayor. Y los paseos. Y los desayunos, los almuerzos y las cenas. Incluso las noches de calor. Han sido tantas las pequeñeces maravillosas que han adornado mi vida a lo largo de estos 30 días que soy incapaz de enumerarlas todas, aunque ha habido una guinda al pastel y que llegó justamente ayer en forma de email desde Vietnam donde Julia Bíen ya está para siempre con Laura y Fernando.

...Inolvidables e imborrables vacaciones las del 2.010...

18 de febrero de 2010

Hoy he vuelto al cole :-)


El curso pasado vi cumplida una de mis ilusiones cuando pude leer un cuento en la clase de Rod Mondy. Y casi un año más tarde he podido volver a vivir un día especial, un momento irrepetible porque he vuelto al mismo aula a disfrutar de la compañía de 24 niños y niñas maravillosos que comparten mi vida a través de la de mi hija. Los días que puedo llevar o recoger a mi perlita caribeña los veo entrar y salir del cole pero hoy al verlos sentados en sus pupitres he pensado: "¡qué mayores están!" Entrar en su clase es para mi el mejor de los premios. Compartir ese ratito con ellos es uno de esos momentos que hacen que la vida sea algo tan hermoso de vivir.

El cuento elegido este año era un poquito largo, pero tienen la edad perfecta para escucharlo por primera vez. "La historia de Ernesto" de Mercé Comapany (El barco de vapor). Era una apuesta arriesgada pero estoy convencido que al final salió bien.

Gracias al colegio por la invitación. Gracias al maestro Alberto por recibirme en su clase. Pero sobre todo gracias a los niños de "mi clase" por haberse comportado tan bien, por haber estado callados y atentos, por sus sonrisas y por sus miradas, y por ese aplauso final que me ha sabido a gloria. Al cerrar la puerta de la clase y recorrer los vacíos y silenciosos pasillos del colegio podían oirse las voces de otros cuentacuentos, y la sonrisa de mi cara delataba la enorme felicidad de mi espíritu.

Como otras tantas veces el niño que vive en mi, perpetuo Peter Pan, canturreaba una canción mientras recordaba: "...¡ayns! otra vez se ha olvidado Rod Mondy las gafas..."

23 de febrero de 2009

Vuelta al colegio

A mis 41 años hoy he vuelto al colegio. Acompañado de Silvia he entrado en el aula de 1ºB con los deberes preparados y un libro en las manos. Y mientras la "seño" iba logrado con paciencia calmar la ansiedad de las fierecillas mis ojos se paseaban por entre los pupitres intentando grabarlo todo en mi mente. Finalmente el silencio se hizo y pude empezar a leer "Niña bonita".

Siempre he disfrutado leyendo en público, es algo que me gusta y me satisface. Y viendo las caritas de los compañeros de Rod Mondy me sentía tremendamente cómodo, sintiendo como sus ojillos me miraban y notando como hasta los que empezaron sin hacerme mucho caso poco a poco iban quedando atrapados por el cuento. Y en esa especie de hipnosis en la que parecían sumidos llegó su primera carcajada. Fué estruendosa, unísona, sincera y sobre todo... ¡inesperada para mí! Porque entonces ya no parecía que estuviese leyendo un cuento sino contando una historia, gustándome en ello. No cabía duda de que les gustaba y la sonrisa de Silvia así lo atestiguaba.

Hubiese querido alargar el cuento un ratito más, pero finalmente concluí con el tradiconal "colorín colorado, este cuento se ha acabado". Y así llegó mi premio en forma de coloquio. La "seño" iba preguntando y los niños levantando la mano. Así por fin puse cara a algunos nombres como Triana, Desiré, Manuel, mientras Miguel Ángel no paraba quieto, José Luis era el más formal, Claudia me miraba y sonreía, Manoli intentaba hablar con Silvia, Marta no paraba de levantar la mano, e incluso Rod Mondy terminó interviniendo.

La vida nos regala a diario momentos inolvidables, y a través de los niños nos recuerda que con muy poco se puede ser muy feliz. Ellos se han quedado contentos y mañana ya no recordarán lo que ha pasado hoy; sin embargo yo no olvidaré nunca el día en el que volví al colegio.

1 de febrero de 2009

Un año en la cima del mundo

Por mucho tiempo que pase nunca olvidaremos nuestros primeros momentos juntos. Cuando te sentaste por primera vez en mis piernas y noté que eras de algodón y delicada como una flor. Ver tus hoyuelos, y la profundidad de tu mirada. Sentir el calor de tu piel en mis brazos y verme trasladado a un Universo jamás imaginado donde es posible conocer la felicidad absoluta. Y tu vocecilla, y tu risa... ¡ay Dios aquellas primeras risas!

Se cumple el primer aniversario de nuestro encuentro en Puerto Príncipe. Un año lleno de felicidad y donde el amor ha descorrido ya todos sus cerrojos y campa a sus anchas por nuestros corazones. Un año maravilloso y repleto de emociones, sensaciones y sobre todo sin huecos porque Rod Mondy lo llena todo.

Atrás han quedado 2 dientes, 6 centímetros, casi 3 kilos y medio, alguna ropita con pocas puestas, todas sus "primeras veces" (Semana Snata, Feria, Rocío, Betis, cumpleaños, ¡Navidad!), la piscina, alguna noche malita, varios pares de zapatos, Cangiaventura, el comienzo del curso escolar, tus gafas... Hoy me dices que sabes cómo se dice queso en francés y ries diciendo "fromage", cuando parece que fue ayer cuando nuestro idioma era el francesp y la mímica.

Cada "mami" y cada "papi" que hemos oído nos ha dado energía para saber aguantar esos momentos en que las cosas se atascan y no salen tal y como estaban previstas. Imagino que a eso se han referido siempre nuestros amigos cuando nos decían con sorna y con una sonrisa aquel famoso: "ya... ya os enteraréis cuando os toque". Acusamos el recibo: ya no hemos enterado jejeje.

Los recuerdos de todo un año son incontables y a pesar de ello todos se agolpan en nuestra mente. Pero entre ellos destaca el de todos y cada uno de nuestros familiares ya amigos que han compartido este camino que nos llevó práctcamente desde la sima hasta el lugar donde ahora vivimos y que no es otro que la cima del mundo.

Top Of The World -...

El tiempo es demasiado lento para aquellos que esperan... demasiado rápido para aquellos que temen.... demasiado largo para aquellos que sufren.... demasiado corto para aquellos que celebran... pero para aquellos que aman, el tiempo es eterno. (Henry Van Dyke)

24 de diciembre de 2008

¡Llegó la Nochebuena!

Se acerca la primera Navidad con, de y para Rod Mondy. Y os puedo asegurar que la esperamos impacientes y con la misma ilusión que ella pueda tener ahora mismo.

Han sido tantas las veces que hemos soñado con estos momentos que ahora que los estamos viviendo apenás si podemos dejar de sonreir. Y es que desde que Rod abre los ojos hasta que se queda dormida su mundo es nuestro mundo y su ilusión nuestra Ilusión. Dios nos ha dado la mayor de las bendiciones y no podemos dejar de darle gracias por la vida que nos dió para vivir, porque sinceramente y mirando sólo a las cosas importantes de la vida está claro que la palabra "queja" ha sido eliminada de nuestro vocabulario.

Panderetas, villancicos, una pastorcilla mulatita, la película de los Reyes Magos, la cabalgata del Disney Chanel, un precioso árbol de Navidad, el Belén de Imaginarium,... ¡escribir la carta a SS.MM. los Reyes de Oriente! Y por supuesto no puede faltar su mejor amiga Claudia. Pero es que nuestra perlita empieza cada día haciendo sus deberes del colegio más los que le hemos puesto nosotros para que se siga soltando con la lectura. ¿Se puede pedir más a la vida de lo que tenemos ahora? Pues muy a nuestro pesar nos vemos en la obligación de pedir algo más, y no es otra cosa que enmedio de toda esta alegría tengamos al menos un momento para acordarnos no sólo de los que tienen menos que nosotros sino sobre todo de los que no tienen nada. Sigamos enseñando a nuestros hijos que la Navidad no es sinónimo de regalos, y que cada uno debe buscar su significado a través de la palabra Amor.

Hoy viven con gran intensidad en nuestros corazones los que están lejos y sobre todo los que ya no están. Tal vez por eso resuena en nuestro recuerdo aquel anuncio de las muñecas de Famosa del que nos nos encanta recordar lo de "Nochebuena de Amor, Navidad Jubilosa".

Que así sea para todos y cada uno de vosotros.

1 de julio de 2008

Cinco meses juntos... ¡toda una vida!

Han pasado ya cinco maravillosos meses desde la primera vez que vimos a nuestra princesa caribeña. Cinco meses llenos de alegría, felicidad y sobre todo de cariño y de amor. Cinco meses en los que hemos aprendido las primeras lecciones sobre "como ser padres y no morir en el intento". Cinco meses que han hecho que nuestras vidas sean completamente diferentes a como imaginábamos que iban a ser. Y cada uno de los días que han pasado ya han hecho que nos sintamos los padres más afotunados del mundo.

Antes el reloj que marcaba la semana giraba alrededor del trabajo. Ahora todo gira entorno a ti pequeña perlita nuestra: ¿se ha levantado Rod Mondy? ¿ha desayunado? ¿qué está viendo en la tele? ¿qué le hago de comer? ¿te cuento un cuento? ¿qué ropa le pongo? Y nada de lo anterior lo digo en tono de cansancio o de queja, sino todo lo contrario. La llega de nuestra hija ha venido a llenar un vació que era tan grande que ni siquiera sabíamos que existía.

Han pasado 5 meses y somos muy felices. Sobre todo cuando miramos al horizonte y vemos que lo que llevamos juntos no es nada frente a la inmensidad que la vida nos pone por delante.

31 de mayo de 2008

Las pequeñas cosas de la vida

Hoy ha sido una de esas tardes por las que merece la pena haber tenido que esperar y desesperar tanto para ser padres. Siempre he creído que son las pequeñas cosas de la vida las que la hacen maravillosa y hoy se ha puesto de manifiesto una vez más esta frase.

Tocaba ir a la función de tarde de Apassionata para ver su espectáculo "Four Seasons". Supimos llevar en secreto el lugar a donde íbamos, e incluso cuando ya estábamos en el Pabellón de Deportes nos aguantamos las ganas de decirle que iba a ver muchísimos caballos. Seguro que ya habréis adivinado que a estas alturas de la película, después de la Feria y sobre todo del Rocío, los caballos apasionan a Rod Mondy.

Las luces se apagaron y cuatro caballos cartujanos blancos jóvenes salieron galopando a la arena para dar comienzo al espectáculo al son de una bellísima música. Y yo quería tener ojos para ver la maravilla que ante mis ojos se presentaba pero no podía mirar hacia la pista porque mi visión se deleitaba en otro lugar: la carita de felicidad de mi pequeña. Seguía cada movimiento, cada salto, cada cabriola, cada galope de aquellos caballos.

Y llegó ese momento soñado, cuando los hoyuelos de sus mejillas mostraban la más enorme sonrisa de felicidad, y sus abiertísimos ojos brillaban con la poderosa luz de la inocencia, mientras sus manos acompasaban el ritmo de la música. En ese fugaz instante volví a ser niño otra vez, y sentí con una fuerza irresistible el amor que mis padres me transmitieron por cualquier manifestación artística. Acudieron a mi mente como en un mosaíco multitud de momentos ya vividos y supe que nuevamente la rueda de la vida acababa de dar una vuelta más.

Al llegar el final los tres estábamos muy contentos. Porque aunque ahora Rod Mondy ocupa muchos de mis pensamientos no puedo olvidar nunca a mi Silvia, ya que ella es la gran "culpable" de que mis sueños día a día vayan cobrando realidad. Y a ella igual que a su hija le encantan lso caballos. ¿Qué más puede un hombre pedir? Al desandar el camino hacia el coche recordaba con Silvia algunos detalles de lo que acabábamos de vivir, mientras una pequeña niña jugueteaba con su caballo de peluche e imagino que en su mundo presentaba su particular Apassionata mejor incluso que Bertín Osborne.

13 de abril de 2008

¡Feria, Feria, Feria!

El segundo día de Rod Mondy en la Feria ha sido el de la confirmación de su sevillanía. Porque entre el hambre que llevábamos y el sabor que tenía, ha atacado de frente a un plato de jamón sin dejar supervivientes. Las croquetas de puchero, que estaban para hacerles la ola, también fueron otro manjar que probaste con gusto. Poco a poco te sigues integrando en esta Sevilla costumbrista y nos llenas de felicidad a todos los que te queremos.

Y hablando de querer, tiene que quedar constancia que Pepa es tu madrina a todos los efectos. Con ella hemos compartido demasiados sinsabores y malos momentos, y ahora es justo que su recompensa sea verte feliz. Como anfitriona en la caseta ha cumplido su misión a la perfección. Y como madrina joven que es ha tenido tiempo para jugar contigo, para charlar, para seguirte conociendo un poquito más.



¡Sabíamos que hoy sería el día en que te arrancaras por sevillanas! A tu natural salero, le hemos unido un poquito de palmitas sordas por aquí, y unos cuantos olés por allá, y como resultado hemos obtenido que te has puesto a bailar. Además para eso está ahí nuestra Pepa, demostrando que los galones de madrina se los ganó hace mucho tiempo.

Aunque parezca mentira todavía quedaba una cosita más para que ésta Feria fuese la del estreno total. Así que camino nuevamente de la calle del Infierno paramos en la esquina de las calles Juan Belmonte con Bombita para comprarte tu primer algodón de azúcar. La verdad es que una vez más cumpliste con el ceremonial y después de poner todo tipo de caras y de posturas aceptaste probarlo, y luego comértelo.


Hoy termina la Feria 2008 con el castillo de fuegos artificiales. Pero creo que para nosotros esta será una Feria inolvidable en la que vivimos a tu lado una felicidad indescriptible.

¡S'acabó!

12 de abril de 2008

¡Ya huele a Feria!

Cuatro días diluviando habían logrado que hasta el menos feriante de los sevillanos estuviese deseando que saliese el sol. Y entre esos sevillanos nos encontrábamos nosotros, deseando iniciar a Rod Mondy en una nueva tradición.


¡Y llegó el momento! Subí las escaleras y allí la encontré frente a mi, con una enorme sonrisa y unos ojos chispeantes que dejaban bien claro que ésta niña es más sevillana que los geraneos de los balcones. Si radiante estaba ella, más radiante estaba Silvia unos pasos detrás, admirando con auténtico placer a la pequeñaja moviendo los volantes de su traje y disfrutando ahora que ya maneja los pelos de Rod Mondy con soltura.

Llegamos al Real y parecía que la flamenquita morena no tenía ojos suficientes para ver todo lo que la rodeaba: coches de caballo, tómbolas, caballistas, puestos de turrones, flamencas, atracciones, casetas, farolillos -pocos-, y la enormidad de la portada. Fue un auténtico placer ir caminando con ella de la mano y viendo como formaba parte de ese yo colectivo que durante la Feria envuelve a los sevillanos.


Y después de nuestro pequeño paseo por las calles llegamos a la caseta de mi prima, porque no podía ser de otra forma. Entre aquellas lonas, entre sevillanas y rumbas, entre rebujito y montaítos, durante muchas Ferias habíamos soñado con el momento de ser una familia.

Nuestra Pepa ofició de madrina en tu bautizo ferial, que quedó deslucido al negarte en redondo a probar las riquísimas gambitas que tenías por delante jajaja. Eso sí, cumpliste con el rito del jamón aunque fuese mojándolo con zumo de piña. Y después de un rato pusiste la misma cara que muchos otros niños antes han puesto para indicar que están jartitos de caseta y que lo que quieren es irse a los cacharritos de la calle del Infierno, otra tradición que rápidamente encontraste para hacerla tuya.



Tu mami y yo ya pensamos en la Feria del 2009 donde ya sabrás bailar sevillanas, y donde el compás de las palmas será uno de los ritmos que conduzca tu vida. ¿O serás tu más bien de rumbitas? ¡Qué más da! Y es que preciosa morenita mía, parece que naciste en Triana, en esa Clínica de la calle San Jacinto donde tanto te quieren.

Al final llegamos a ese paraiso al que para darle contraste bautizamos como "infierno". ¡Cuantísima gente por allí! Paso a paso nos abrimos camino entre el bullicio y pudiste volver a sentir la felicidad infantil de montarte en el Scalextric, el Tiovivo y en las Naves Espaciales. Incluso entre toda esa alegría tuviste tiempo de recordar a tu primichinita Anabel unas cuantas veces.

Mientras veíamos como se empezaba a formar la caravana de retirada de los enganches y caballos, abandonamos el Real de la Feria rumbo al aparcamiento del Charco de la Pava, contemplando con auténtico orgullo a nuestra pequeña vestida de rojo derramanado a cada paso el salero con el que Dios la envolvió.

24 de febrero de 2008

¡Ahora si que hay vida en la casa!

¿Quién nos iba a decir que seríamos capaces de tener en casa una atracción que genera más adrenalina que un paseo por la montaña rusa? La verdad es que cada día Rod Mondy se supera con creces, y nos deja alucinado con sus habilidades y sus capacidades.

Éste ha sido el fin de semana de irnos a que conociese el pueblo de Silvia, y la verdad es que creíamos que volvería "reventá". Bueno pues os aseguro que es verdad que está agotada, pero también es verdad que nosotros lo estamos muchísimo más.

Eso sí, no cambiaría ni un sólo segundo desde que el día 1 de Febrero nuestra pequeña entró en nuestras vidas.

Seguiremos informando.

29 de enero de 2008

¿Cuál es el color de los sueños?

¿De qué color es la risa de un niño? ¿Cómo se pinta un beso que se manda a muchos kilómetros de distancia? ¿Cuántos colores necesitaría para que pudiéseis ver lo que mis ojos van a ver en unos días?

Y es que nos vamos de viaje al Caribe, donde no existe el estrés, donde a la vida le gusta gustarse y mostrarse más ralentizada. Nos vamos a una isla donde el verde es más verde, el azul más azul y el Sol calienta e ilumina de otra forma para dar una nueva dimensión a lo cotidiano.

La que fué primera parada del viaje de Colón, será el punto de partida de una nueva historia para Silvia y para mi. Porque a la vuelta todo será distinto. Los nombres de los colores serán los mismos, pero para nosotros tendrán muchos más matices de los que ahora adivinamos.

A nuestra vuelta muchos acertijos de éste blog se desvelarán y por fin podremos llamar pan al pan, y vino al vino. Hasta entonces os damos las gracias por haber estado siempre con nosotros en todo momento.

¡Somos enormemente felices!

11 de noviembre de 2007

Doble felicidad

En la semana que comienza se multiplican las fechas que señalan momentos de tremenda felicidad en nuestra vida. Tenemos varios aniversarios: del día en que Silvia y yo nos conocimos en el chat del viejo "Ozú", del día en que firmé mi interinidad en el Hospital de Morón, del día en que nos dijimos "si quiero" en el Salón Colón del Ayuntamiento de Sevilla, del día en que el Centro Chino de Adopciones registró nuestro expediente,... Sumándolo todo tenemos bastante más que la doble felicidad, algo así como 17 () a partir del martes próximo.

Para los chinos el signo de la felicidad (喜) recuerda a nuestro número ocho (8). Las matrículas de coche con dos ochos (88) son buscadas con asiduidad, y más aún las rarísimas con tres ochos (888). Así entenderéis que lós próximos Juegos Olímpicos del 2.008 se inaguarán el día 8 de agosto (8) a las 8 de tarde.