La perlita se ha hecho mayor, y ya pertenece al grupo de los cangiaventureros de las camisetas amarillas. Como es lógico las actividades que han desarrollado este año ya son de "niños mayores" jajaja. Pero mayores o no lo importante es que cada mañana a lo largo de tres quincenas ha podido disfrutar de lo lindo de todo lo que Encarni y su maravilloso equipo les habían preparado. Y sus dos monitores, primero Juan y luego Patricia, han ayudado a que la diversión haya sido estupenda. Porque es que ha habido tiempo para todo: fiesta de disfraces (edad de piedra y circo), celebración del campeonato del mundo de fútbol vistiendo los colores de España, día de la paz Betis-Sevilla, las gymkanas, juegos de mesa, deportes, fiestas del agua, el primer día del libro,... Y es que ya todos sabemos que Magia es verte sonreir y que Cangiaventura es la auténtica fabrica de magia de cada verano.
Las pistas del polideportivo del Cangilón se han quedado vacías. Y sin embargo, en muchos trozos de césped, en los agujeros de las redes de tenis, en una salpicadura del borde de la piscina, o tal vez en esa gorra que se quedó olvidada bajo un árbol, han quedado atrapados para siempre esos trocitos de felicidad envueltos de carcajadas y carreras, y si uno se fija bien se ve la sombra de Korki tras el granado de la entrada...
Y si Dios quiere el año que viene... ¡volveremos!



