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28 de octubre de 2008
22 de octubre de 2008
Jugar, jugar, y jugar

¡Roooooooooood!
Seguramente hace un año y más acercándose las fechas del Tenorio hubiese recordado aquello de "cuan gritan esos malditos y que mal rayo les parta, si en terminando ésta carta no pagan caros sus gritos"
Pero claro ahora el que me hayan sacado del semisueño en el que me encontraba sumido después de haber vuelto con Rod Mondy de natación no produce en mi mas que ternura y recuerdos, recuerdos y ternura. Veo a mi hija salir corriendo hacia el patio gritando "un momento, un momento" para enseguida volver para pedirnos que le abramos la puerta.
Aquellos que seguís éste blog desde sus inicios sabéis que nos vinimos a vivir a Coria huyendo de Sevilla entre otras cosas buscando que algún día nuestros hijos pudiesen criarse en un ambiente sano, pudiendo jugar fuera de la casa y recordando en parte a nuestra infancia cuando los creadores de la DS o de la Play no las tenían ni siquiera en el pensamiento. Por eso ahora sabemos que en aquel momento tomamos la mejor decisión.
Rod Mondy tiene a una amiga a la que quiere un montón. Se llama Claudia y vive muy cerquita de casa. Van al colegio junas y estaban deseando poder jugar también por el barrio. Y ayer esa pequeña entró en casa mientras Rod Mondy buscaba una muñeca para llevársela, y me quedé pensando que si Dios quiere también la veré crecer a ella y si su amistad sigue creciendo acompañará la vida de mi perlita durante mucho tiempo más.
Casi me dió pena cuando las voces y pasos se alejaron por el pasillo de la urbanización, buscando el mejor sitio para jugar sin ser molestados. Mis recuerdos me hicieron compañía el resto de la tarde mientras sonaba en mi cabeza el grito de mis amigos de la calle Petrarca gritándole a mi mamá "¡diez minutos más señora Blanca porfaaaaaaaaaaaaaa!"
16 de octubre de 2008
Mil Postres
Nuestros amigos Fran y Beth, que dicho sea de paso son unos liantes (jejeje), nos han mandado un nuevo desafío llamado "1000 postres". Y os aseguro que nosotros tampoco entendemos muy bien la relación del nombre con el propio desafío. De todas formas y como no podía ser de otra manera lo aceptamos, así que... ¡allá vamos!12 de octubre de 2008
Cinco sentidos...

Uno de los más raros y extraordinarios placeres que desafortunadamente nos perdemos muchos padres es el de llevar a nuestros hijos al colegio. Seguramente al algunos les parecerá que sólo es parte de la rutina diaria de nuestras vidas, así que tal vez yo sea un privilegiado por haberme dado cuenta de que cada mañana tiene un sabor distinto, un color diferente, y sobre todo !una velocidad distinta dependiendo de lo que Rod Mondy haya tardado en desayunar!
Confirmar en el cuadrante de la puerta del frigorífico lo que le toca para tomarse durante el recreo, colocarlo junto con el zumo o la leche en la fiambrera, es por una parte una responsabilidad pero por otra me hace sentirme más cerca de mi hija.
Calentar la leche el microondas mientras ya escucho las voces de Silvia y Rod Mondy de fondo, y empezar a preparar el desayuno pensando ayer le puse el pan con mantequilla, o se lo voy a poner con queso... y seguramente me pida que le ponga una lochita de pavo. Todo queda preparado en un platito de colores del Ikea esperando a que mi princesa empiece a desayunar.
Ahora toca revisar qué clases tiene hoy para luego revisar la mochila. Aquí los deberes, allí la autorización para la visita al teatro, que no se me olvide recordarle que no juegue con la tierra después de almorzar porque luego tiene inglés y baile,...
Para cuando abrimos la puerta Cásper sale disparado hacia el coche para acompañarnos. Besito a la Virgen Milagrosa que cuida nuestra casa y... ¡todos al coche! Suena en la radio "Buenos días, Javi Nieves" y Rod Mondy siempre nos cuenta algo. Ayer se fijó en que la Luna estaba fuera y ya era de día. Hoy se pregunta cómo estará Chula, la perrita que parió el otro día frente al colegio.
En un par de minutos estamos aparcando. Bajamos del coche y nos unimos a la procesión de madres, padres, niñas y niños que más dormidos que despiertos dirigen sus pasos hacia el colegio. "Hola Rod" suena detrás de nosotros y una niña nos regala su mejor sonrisa al pasar a nuestro lado. Nos paramos cerca de la puerta mientras llegan sus amig@s y la vemos entrar de la mano de su amiga Claudia justo un momento antes de que suene el timbre y se empiece a formar la fila.
Mientras mi perlita se queda en el colegio y nosotros volvemos a casa, noto como percibo nuevas sensaciones a través de los mismos sentidos que ayer funcionaban de otra manera. Y me siento tremendamente feliz y afortunado de poseer el mayor tesoro que nunca pude imaginar y que no es otro que mi familia.
5 de octubre de 2008
Viaje a Mérida
El cumpleaños de Silvia nos sirvió para volver a Mérida a recordar nuestro primer aniversario de bodas. Nada tenía que ver ésta visita con la anterior, entre otras cosas por la metereología. Una magnífica tarde en la que pudimos disfrutar con Rod Mondy de nuestra visita a la ciudad desde el Templo de Diana al Teatro y Anfiteatro pasando por la Casa del Mitreo y los Columbarios.
Pero también tuvimos la oportunidad de disfrutar de la compañía de unos amigos muy especiales con los que compartimos muchísimas cosas en común. Porque después de tantos sinsabores que han marcado nuestro camino adoptivo, ver a las niñas jugando y corriendo, dibujando y escribiendo, y sobre todo divirtiéndose a lo grande fue realmente con diferencia la experiencia más gratificadora que nos pudimos llevar de Mérida. Y si a eso unimos el maravilloso paseo que dimos por Cáceres (tenemos que volver para poder pasear de día por su casco antiguo) creo que tardaremos en olvidar éste paseo por tierras extremeñas.Entre otras cosas podemos mostraros una foto de los tres juntos... ¡por fin!
Y es que el motivo de éste viaje era principalmente celebrar el cumpleaños de Silvia. ¿Qué podía desearle yo a la mujer más maravillosa que pude nunca soñar? Pues sólo una cosa que era celebrar su cumpleaños al lado de su hija. Tengo la sensación de que además de disfrutar del pastel de chocolate que mi mamá le preparó, éste año ha tenido un regustito especial el momento de soplar las velas o de aguantar con las orejas puestas nuestra magnífica interpretación del cumpleaños feliz.
¡FELIZ CUMPLEAÑOS SILVIA!



