La Nochebuena es Amor. La Nochevieja, Alegría. Y las próximas 24 horas nos depositarán en el Día de Reyes... ¡Ilusión!Probablemente esta sea la entrada más repetida de este blog, pero por si no lo habías notado, ¡me encanta la Navidad y me encantan los Reyes Magos! Disfruto de unos días de vacaciones, y llevo despierto y levantado desde las 8.00 de la mañana. Hoy mi corazón late algo más caelerado, sonrío con más facilidad de lo normal, y mis ojos brillan por las lágrimas que en ocasiones se acumulan sin llegar rodar por mi cara. Hoy, igual que cada día, viene a mi memoria mi padre y vuelvo a subirme a sus hombros para ver las carrozas, o a tirarme al suelo a recoger caramelos. En estas 48 horas que estamos viviendo se me ha concedido el deseo de poder recordar con nitidez mi niñez, y puedo oler otra vez la piel de mi abuela Pastora y sentir sus caricias y sus besos cuando le contaba lo que me habían traído Sus Majestades. También recuerdo aquellas Navidades en México, agridulces por no pasarlas en España, pero vividas de igual manera (y quizás hasta más intensamente) sorprendido por esa camiseta del Betis con el 9 de Rogelio que habían atinado a dejarme sobre mis zapatitos relimpios. Y la sonrisa de mis padres, siempre esa sonrisa: franca y abierta enseñando sus dientes en mi padre, y cálida y dulce en los labios brillantes de mi madre.
Hoy soy yo el que por una parte no quiere que el reloj camine porque quiero disfrutar de un laaaargo día con mis hijas y Silvia. Pero también quiero que el reloj corra para que ya sea mañana por la mañana. Vivo inquieto, pensando dónde ver la cabalgata y qué hacer si llueve. Tenemos que ir a comprar el rosco de Reyes y sobre todo no dejar de mirar al reloj por la noche para acostarnos temprano. La tradición es un ritual que siendo lo mismo, cambia cada año. Y quizás la principal diferencia es que la Ilusión mía de hoy no es por ver que me dejarán los Reyes bajo el árbol, sino ver que si yo estoy nervioso, Rod Mondy lo está cien veces más (Jimena, independientemente del día y de la hora, va como una moto).
Esta noche volveré a hundir mi cabeza bajo el edredón y la apretaré contra la almohada si por casualidad escuchase ruidos en la casa, mientras sueño con despertarme con esas palabras que tanto significan para mí y que son: ¡han llegado los Reyes Magos!
PD: en su grandeza, sé que los Reyes de Oriente han adelantado los regalos a familias amigas. A una en forma de un g. centinela negativo. A otra una foto los tiene loquitos. A otra un contrato le devolvió la alegría. Si eso es lo que han adelantado, ¿cómo será lo que queda por entregar?





