Llegó un domingo muy lluvioso, y la trajo Silvia después de volver de su trabajo como voluntaria en el Refugio-Escuela Sofía. La habían recogido en Carmona y unos niñatos hartos de que los estuviese siguiendo le habían dado una patada. Acostumbrados al tamaño de Tristán nos pareció muy pequeñita, endeble, con una enorme necesidad de afecto. Y enseguida se metió en nuestros corazones (y por supuesto dentro de la casa).
Un día más tarde y cuando salía para recoger a Rod Mondy del colegio ví a una galguita muy asustada en nuestra calle. La llamé y muy despacito se vino hasta la puerta de casa y... ¡p'adentro! Eso significaba dos cosas: 1)Que yo también me había vuelto loco y 2)Que habría que rezar para que se llevaran bien. Hay que ver que flaquita venía, muertecita de hambre y de sed, y a pesar de todo con unas enormes ganas de jugar.
Hoy estamos muy contentos porque en cuanto Dulcinea complete su protocolo veterinario va a ser adoptada por una familia estupenda en Girona, donde le esperan con auténticas ansias para darle todo el cariño que se merece. Esperamos que Pastora siga por el mismo camino, ya que desde hoy está también en las páginas de adopción de Sos Galgos. Pero hasta que llegue el momento en que las dos se tengan que ir de nuestra casa disfrutaremos de ellas, y del increíble carácter de una raza que sigue viviendo una auténtica maldición en nuestro país.
22/02/09 Nuestras queridas galguitas comienzan el camino que terminará por llevarles a sus hogares definitivos.





