
15 de noviembre de 2012
Diez maravillosos años

25 de agosto de 2012
Mi viejo

1 de febrero de 2012
Hoy es día de fiesta en nuestro hogar
Es un lapso de tiempo muy corto, y sin embargo me parece una eternidad. Tal vez la forma caribeña de entender el paso del tiempo se me metió para siempre en el corazón después de haber vivido la experiencia de convertirme por fin en padre, en el papá de Rod Mondy.
Cierro los ojos, respiro hondo y en un momento todas las imágenes vividas vuelven a mi mente con enorme facilidad. Recuerdo con especial cariño el último atardecer en Santo Domingo, la noche antes de viajar a Puerto Príncipe, con esas mariposas revoloteando que debieron ser muy parecidas a las que mi perlita ha vivido recientemente con la visita de SS.MM. los Reyes Magos. Se me vienen las imágenes de sor Rosa María recibiéndosnos en el aeropuesto, del todoterreno Toyota, de los lugares y gentes de Haití, de la casa que fue nuestro primer hogar familiar, de los olores y sonidos. Pero de entre todos los recuerdos hay uno que lo domina todo que no pudo ser otro que la primera vez que mis ojos vieron a Rod Mondy. Para eso si que no hay palabras, sólo emoción y agradecimiento cuando ante mí apareció la que desde ese momento y para siempre sería mi hija.
EL resto de la historia ya la conocéis y no os voy a aburrir con ella. Hoy, cuando el día esté a punto de rendir cuentas con el horizonte se habrán cumplido 4 años de mi visita al paraíso y sintiéndome unido con tod@s l@s que tanto empujastéis para que todo saliese bien, levantaré mi copa y brindaré por aquél día que sin duda marcó para siempre mi vida y le dió sentido al empezar a darle forma a mi familia.
15 de noviembre de 2011
Hace 9 años empezó a escribirse esta historia
El tiempo en su constante paso, como no podía ser de otra manera, ha ido dejando marcas en nuestras vidas. Tal y como ya sabíamos ha habido momentos difíciles y duros, pero también han sido años llenos de felicidad y de alegría. Así me imaginé yo siempre el matrimonio y así es como lo vivo cada día.
Hoy es un día para el recuerdo. Al mirar atrás mi pecho se hincha y asiento firmemente con la cabeza cuando digo que eres lo mejor que me ha sucedido en la vida. Vivir la vida contigo es un auténtico privilegio y saber que cuento a mi lado con la mujer más maravillosa del mundo es un motivo extra para darle gracias al Cielo por el regalo de tener la familia que tengo. No soy capaz de imaginar una vida mejor que la que vivo contigo, y quiero seguir dedicando todos mis esfuerzos a que cada día seas un poquito más feliz, y sobre todo a que tus ilusiones y sueños vayan cumpliéndose. Ojalá pudieses verte a través de mis ojos durante unos instantes porque alucinarías contigo misma. Cualquier símil o metáfora se me antoja corto porque en pocas palabras tu lo eres todo para mí.
Gracias Silvia por todos y cada uno de los días que completan estos 9 años desde que dijimos "Si, quiero".
25 de agosto de 2011
Once años... ¿ya?
¡Once años! No tengo la sensación de que haya pasado tanto tiempo desde que nos dejaste papá. Pienso tantas veces en ti, hablo en tantísimas ocasiones de ti que no me había dado cuenta que ya son once los años que nos faltas. Pero ya sabes que cada año te escribo no para recordarte con tristeza, sino para que en las líneas que hago públicas sepas al mismo tiempo que te sigo echando de menos y que te quiero muchísimo.
Si papá, te echo de menos un montón. Intento cubrir ese hueco buscando tus palabras en mi interior, recordando esos maravillosos momentos en que charlábamos y me enseñabas tantas y tantas cosas. Te echo de menos porque me encantaría contar con tu consejo, con esa sabiduría que adquiriste a base de mucho vivir. Te echo de menos cuando veo crecer a mis hijas e imagino que los mismos sentimientos de amor infinito que siento con ellas fueron los que tú sentiste conmigo. Te echo de menos los días que almorzamos en casa de mamá cuando ahora soy yo el que ocupo tu sitio.
Y cuanto más te echo de menos, más te quiero. Me regalaste una infancia que muy pocos niños pudieron tener o imaginar. No descuidaste ningún detalle y te preocupaste de que creciera sano y feliz, dando en cada momento importancia a las cosas que lo tenían. Te quiero querido papá por como fuiste y por lo que fuiste. Me gusta recordarte porque recordar es volver a vivir. Me gusta imaginar qué harías o cómo te sentirías si estuvieses entre nosotros. Y lo hago porque te sigo queriendo. Me convenzo a mi mismo de que desde algún lugar del firmamento tú puedes vernos y acompañarnos. Tiene que ser así porque el Amor no tiene fronteras.
Querido papá: el tiempo me ha enseñado una cosa que tú no me dijiste (aunque seguro que lo sabías) y es que hay que vivir la vida con una sonrisa en la cara, plantándole cara, pero sin perder la sonrisa ni el el buen humor. ¿Te harán fiesta en el Cielo por tu aniversario? :-)
Te quiero papá.
1 de febrero de 2011
Hace ya tres años y parece que fue ayer
Asomados por la ventana del dormitorio la vimos entrar en el patio de la casa de Puerto Príncipe donde nos alojábamos. "¡Dios mío! ¡Qué bonita es!" No os podéis imaginar la voz cargada de emoción de Silvia al pronunciar esas palabras. Yo sólo recuerdo que vivía en una nube y me parecía estar flotando. Salimos al porche trasero y nos sentamos. Y yo me preguntaba como aquella niña tan menudita me había robado el corazón en décimas de segundo mientras se acercaba a Silvia unas veces y otras veces venía conmigo. ¡Ay esa vocecita que cubría de caramelo aquel lugar!
Y por supuesto ahí estaban sor Rosa María y sor Natalia para ayudarnos con la traducción simultánea... ¿acaso el corazón necesita de palabras para expresarse? ¡Ay esos ojitos brillantes y esa sonrisa tan pura y hermosa! Simpática, derrochando frescura, sintiéndose el centro de todos, modelando vestidos, jugando con su primer ordenador (un, deux, trois, quatre, cinq,...). En pocos minutos estabas sentada en las piernas de tu mami jugando a hacerle trenzas en el pelo. Sin ninguna vergüenza, y con la sensación de llevar los tres juntos toda la vida.
Aquello fue el fin de un camino y el inicio de una nueva vida. Fueron días en los que el tiempo se paró como sólo lo hace en el Caribe. Días en los que nuestra familia despegó definitivamente dejando atrás la "tranquilidad" de una pareja sin hijos, y en las que como buenos novatos sólo nos faltó colocarnos una "L" en la espalda. Los tres teníamos que aprender, los tres teníamos que enseñar.
La foto de arriba fue el chispazo que mi corazón de padre y esposo necesitaba para empezar a latir con su nuevo ritmo, y sigue siendo una de las imágenes más emocionantes que puedo recordar. Y la foto de abajo, aún sin ser de las mejores que podamos tener tiene el significado especial de ser la de los últimos instantes en el Nuevo Mundo justo antes de despegar hacia nuestra Nueva Vida. ¡Estamos de aniversario!
12 de enero de 2011
A través de nuestros ojos (Haití un año después)
Escuchar u oir las noticias sobre Haití un año después del terremoto es absolutamente desalentador: entre un 5-10% de los escombros retirados, 224.000 muertos (y todos los que siguen bajo los escombros), ayuda económica prometida no entregada, aparataje no distribuído, a lo que hay que unir la epidemia de cólera y los disturbios de las elecciones.
Mi Haití, ese Haití del que me enamoré perdidamente y sin remedio en poco más de 72 horas, no puede ser enterrado una vez más. Por eso, bucenado entre las noticias encontré la noticia que buscaba, esa noticia que debe hacer entender a los dirigentes del mundo que merece la pena seguir luchando por Haití.
A fin de dar a conocer cómo, a pesar de la tragedia, los jóvenes haitianos continúan con su rutina, el pasado octubre PLAN encomendó a la fotoperiodista canadiense Natasha Fillion entrenar a 22 adolescentes de entre 14 y 19 años para que, cámara en mano, retratasen durante quince días su vida en Haití, tanto dentro como fuera de sus casas.
Estas son 22 de las 100 fotos que se exponen desde el pasado día 9 en Puerto Príncipe.
Haiti Cherie, says Haiti is my beloved land
Oh I never knew that I have to leave you to understand
Just how much I miss the gallant Citadel,
Where days long ago, brave men served this country well.
Where sun is bright, or evening with soft moonlight
Shading tree, Creole maiden for company
A gentle breeze, a warm caress if you please
Work, laughter and play, yes we'll always be this way
Haiti Cherie, now I've returned to your soil so dear
Let me hear again, the things that give music to my ear.
The lone shepherd's horn that welcomes the rising morn
When roads overflow as crowds to Iron market go.
Where sun is bright, or evening with soft moonlight
Shading tree, Creole maiden for company
A gentle breeze, a warm caress if you please
Work, laughter and play, yes we'll always be this way.
Hoy Haití ha vuelto a aparecer en los telediarios, y se emitirán varios programas especiales. Pero, ¿y mañana? No nos olvidemos de ellos.
27 de noviembre de 2010
Un dia muy especial
Lo pasaré de guardia en el Hospital, pero no se me olvida que se celebra el 7º aniversario del grupo "China 100 deseos", el grupo de mis queridísimas colcheras a las que tan abandonadas tengo, aunque ello no signifique en absoluto que las tenga olvidadas.Hoy quiero dedicarles esta entrada para volver a agradecerles su cariño, su amistad, su apoyo, y sobre todo por habernos llevado de la mano en un momento en el que parecía que andábamos un poco desubicados. Y es que si mis colcheras del alma son maravillosas a través de sus mensajes en el grupo... ¡no os podéis imaginar cómo son cuando te vas con ellas de kedada! (Siempre nos quedará Gandía y el Lambrusco).
Son todas muy diferentes, pero hay algo que las iguala y no es otra cosa que su enorme capacidad de dar cariño cada una a su manera: unas más floridas, otras más calladas, otras en la distancia pero siempre haciéndote sentir que formas parte de una enorme y maravillosa familia.
Siete años llenos de retales cosidos, de pinchazos en los dedos, de ilusiones recogidas en una colcha, de llegadas y de despedidas, de sueños y de realidades, y sobre todo de mucha pero que mucha, mucha, mucha, mucha AMISTAD.
15 de noviembre de 2010
Han pasado ya ocho años...
Aquella veinteañera con boquita de piñón, manos firmes, ojos profundos y chispeantes, tenía un proyecto en su cabeza y quiso Dios que me eligiera a mí para compartirlo. Hoy celebramos ocho años de nuestra boda, y once años y un día desde que nos conocimos una mañana de otoño. Ya llevo contigo un tercio de tu vida y a pesar de mis muchas meteduras de pata, enfados, rajadas, y de esos "fallillos" que tan a menudo tengo, sabes que sigo tan enamorado de ti como el primer día. Son tantas las cosas que nos han pasado en este tiempo que sería imposible contarlas todas.
A tu lado he crecido como persona. Juntos los dos formamos un hogar. De la mano hemos logrado tener unas hijas maravillosas y paso a paso hemos crecido en la vida y en el amor, y no hay día en el que no sienta la necesidad de decirte que te amo, de besarte y abrazarte, y de sentirte cerca de mí. Te admiro por tu capacidad de trabajo, por tu forma de ser, por saber callar tantas veces, por tu entrega, por todo ese amor que generas en tu corazón, por eso y por mil cosas más, te admiro. Contigo mi corazón ha ido cambiando de ritmo a lo largo del tiempo del galope furioso de la pasión del recién enamorado, hasta la paz que me ofrece el ir al paso de tu mano mientras paseamos con las niñas.
Felicidades chispita en nuestro octavo aniversario de bodas, nuestras bodas de bronce. Con ellas hemos llegado al podio y sólo es "cuestión de tiempo" para que logremos ser unos auténticos campeones. Aunque tu ya sabes que para mi, y desde hace mucho, tú eres la única y verdadera campeona.
Siempre enamorado de ti,
Pastor.
25 de agosto de 2010
Huellas imborrables
Celebro mi destino de sentir como siento,
de vivir como vivo,
de morir como muero.
Hay muchas clases de huellas. Las dactilares, la genética, la que deja el paso del tiempo, las de nuestros pasos por la arena y también están esas que te marcan para siempre.
Querido papá:
La melancolía me ha invadido por completo, y esas marcas invisibles e imborrables que me unen a ti me llaman, me arden, me acarician y lo mismo son aire en el suspiro, lágrima en el llanto o la mirada que se desvía al apuntar una sonrisa. Ante mí hay un acantilado de 10 años sin posibilidad de cruzarlo. Pero el recuerdo ha creado un puente firme y duradero que siempre nos unirá por más que el tiempo ensanche la distancia.
Al final todo tiene que ver con lo mismo: la familia. Atravieso un camino por el que tú caminaste ya, y avanzando a cada paso mi felicidad se multiplica al unir pasado con presente. ¡Por fin lo entiendo! El amor a mi familia, a todo lo que significa y a todo lo que me da hace que ese camino sea menos duro y que mis pasos sean firmes y mi vista siempre mire al frente. A los lados cosecho mucho y bien de lo sembrado por tí, y no olvido plantar nueva semilla para que el círculo pueda cerrarse en su momento.
Diez años después aquí estoy nuevamente escribiéndote una carta abierta al mundo. He adoptado y adaptado muchas de tus costumbres porque no podía ser de otra forma. Tu y yo somos Pastor Roldán y eso será así siempre y nada ni nadie lo podrá cambiar. Aquel 15 de mayo en que nos convertimos en hijo y padre fue el inicio de mi camino, y la huella que marca el 25 de agosto en mi corazón no es nada en comparación con la energía que me da sentirte vivo en mí.
Tu nuera, a la que apenas pudiste conocer, es una mujer extraordinaria y tus dos nietas son absolutamente increíbles papá. Nada hay que pueda expresar esa sensación de felicidad que me persigue todo el tiempo, y nada puede existir que pueda hacerme más feliz de lo que soy. Sé que de alguna forma todo esto que te escribo no es algo nuevo para ti, porque sólo en el refranero puedo encontrar una explicación a mis sentimientos: de tal palo, tal astilla. Y por si alguna vez mi ánimo flojea, sólo necesito ver la sonrisa de mamá para saber que todo está bien, que todo va bien.
a la par de mis tristezas,
También precisa cuidados
el alma como la tierra.
1 de febrero de 2010
Hace 2 años en Haití...
En aquellas maletas iban muchas más cosas de las que realmente se podían ver. Caminábamos detrás de algo más que ropa, documentos, medicinas, jabón, pasta de dientes, o los regalos que llevábamos. Aquél camino desde el avión hasta el aeropuerto nos acercaba de forma irremediable a una cita mil veces soñada: el encuentro con Rod Mondy.
Se cumple hoy nuestro segundo aniversario juntos. Y se cumple en un momento en que el anónimo Haití está en boca de todos. ¡Cuántas cosas quisiera yo contaros del país que nos regaló a su perla más preciosa! Muchos de los lugares que habéis "conocido" a través de las imágenes de televisión y de las fotos de la prensa formaron parte de los primeros paseos en el Toyota de sor Rosa María. Esas calles ahora irreconocibles fueron testigo de los primeros juegos de nuestra niña con el pelo de Silvia. Un terremoto convirtió todos nuestros recuerdos en relequias porque sabemos que cuando volvamos ya nada será igual.
Pero frente a la cruel realidad del presente están 24 meses de una intensidad inimaginable. ¿Qué palabra podría sintetizar nuestros dos primeros años juntos? No voy a poneros las lista entera porque os la diré directamente: "Ohana". Somos una familia... ¡somos una familia! ¡FAMILIA! Creo que me podría pasar horas hablando de como se ha fortalecido nuestra familia desde aquél día. Y si lo ha hecho no ha sido precisamente porque vivamos en una permanente Luna de Miel, sino porque nos ha tocado vivir una vida muy hermosa, con todo lo que significa. De todo ha habido, y de todo habrá.
Dos años ya... ¿Es eso mucho tiempo? ¡Qué más da! Hoy, igual que ayer, igual que mañana, igual que siempre soy feliz por todo lo que la vida me ha dado, muy, muy feliz.
1 de febrero de 2009
Un año en la cima del mundo
| Top Of The World -... |
El tiempo es demasiado lento para aquellos que esperan... demasiado rápido para aquellos que temen.... demasiado largo para aquellos que sufren.... demasiado corto para aquellos que celebran... pero para aquellos que aman, el tiempo es eterno. (Henry Van Dyke)
15 de noviembre de 2008
¡Hace seis años que nos casamos!
Era viernes y había estado toda la tarde lloviendo, aunque las previsiones decían que para las 19.30 h estaría despejado y ya no llovería hasta bien entrada la madrugada. Menos mal que por entonces desconocíamos weather.com porque si no hubiésemos bloqueado al servidor.Como mandan los cánones yo llegué con tiempo y pude disfrutar un ratito de los familiares y amigos. Me veo en las fotos y la sonrisa que tenía en mi cara era fiel reflejo de la inmensa felicidad que sentía en esos momentos.
Cuando se acercaba la hora llegó Silvia en el coche del primo Ángel. Creía que llegaba tarde y se bajó sin esperar ni siquiera a que el padrino le abriese la puerta. Y ahora la recuerdo subiendo las escaleras de acceso al Ayuntamiento tremendamente hermosa, como la más bella de las flores. Por fin su mirada encontró a la mía y en ese fugaz momento se conmovieron todas las células de mi cuerpo. Estaba a punto de unir mi vida a una mujer en la que había encontrado mucho más de lo que jamás hubiese deseado. Pensaba que era increíble que ella me hubiese elegido a mí, y entonces igual que ahora me sentí el hombre más afortunado del mundo.
Ya han pasado seis años desde aquella tarde que hoy recuerdo como si hubiesen pasado sólo seis horas. Sigo enamorado de Silvia tanto o más que entonces, y además del amor he encontrado junto a ella a la pareja ideal para vivir juntos una maravillosa historia en ésta vida. Ella es la piedra angular de nuestro hogar, y parece que todo gira en torno a ella. No sé como lo hace pero no deja nunca de soprenderme esa capacidad que tiene de sacar fuerza de donde parece que no hay. Podría estar escibiendo párrafos y más párrafos intentando explicar como es mi vida a su lado, pero sería un trabajo estéril ya que no creo que fuese capaz de encontrar las palabras adecuadas.
Hoy se han cumplido 6 años de nuestra boda, pero mi mayor alegría es soñar porque este tiempo suponga sólo una pequeña fracción de todo lo que me queda por vivir a su lado.
1 de noviembre de 2008
Primer aniversario del blog
Un año entero para compartir con mis amigos cada uno de los días que lo han compuesto.Un año repleto de alegría y que a pesar de los sinsabores que a veces nos trae la vida nos ha permitido ser tremendamente felices.
Un año que ha servido para conocer a amigos nuevos y para profundizar la relación con los que conocíamos de antes.
¡Hoy estamos de cumpleaños!






