"La voz de la sangre... ¡qué flácida patraña romántica! La paternidad única es la costumbre del cariño y del cuidado. El que sufre, lucha y se desvela por un niño, aunque no lo haya engendrado, ése es su padre." (Rubén Dario. Autobiografía)
Daisypath Happy Birthday tickers
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18 de febrero de 2010

Hoy he vuelto al cole :-)


El curso pasado vi cumplida una de mis ilusiones cuando pude leer un cuento en la clase de Rod Mondy. Y casi un año más tarde he podido volver a vivir un día especial, un momento irrepetible porque he vuelto al mismo aula a disfrutar de la compañía de 24 niños y niñas maravillosos que comparten mi vida a través de la de mi hija. Los días que puedo llevar o recoger a mi perlita caribeña los veo entrar y salir del cole pero hoy al verlos sentados en sus pupitres he pensado: "¡qué mayores están!" Entrar en su clase es para mi el mejor de los premios. Compartir ese ratito con ellos es uno de esos momentos que hacen que la vida sea algo tan hermoso de vivir.

El cuento elegido este año era un poquito largo, pero tienen la edad perfecta para escucharlo por primera vez. "La historia de Ernesto" de Mercé Comapany (El barco de vapor). Era una apuesta arriesgada pero estoy convencido que al final salió bien.

Gracias al colegio por la invitación. Gracias al maestro Alberto por recibirme en su clase. Pero sobre todo gracias a los niños de "mi clase" por haberse comportado tan bien, por haber estado callados y atentos, por sus sonrisas y por sus miradas, y por ese aplauso final que me ha sabido a gloria. Al cerrar la puerta de la clase y recorrer los vacíos y silenciosos pasillos del colegio podían oirse las voces de otros cuentacuentos, y la sonrisa de mi cara delataba la enorme felicidad de mi espíritu.

Como otras tantas veces el niño que vive en mi, perpetuo Peter Pan, canturreaba una canción mientras recordaba: "...¡ayns! otra vez se ha olvidado Rod Mondy las gafas..."

1 de febrero de 2010

Hace 2 años en Haití...



En aquellas maletas iban muchas más cosas de las que realmente se podían ver. Caminábamos detrás de algo más que ropa, documentos, medicinas, jabón, pasta de dientes, o los regalos que llevábamos. Aquél camino desde el avión hasta el aeropuerto nos acercaba de forma irremediable a una cita mil veces soñada: el encuentro con Rod Mondy.


Se cumple hoy nuestro segundo aniversario juntos. Y se cumple en un momento en que el anónimo Haití está en boca de todos. ¡Cuántas cosas quisiera yo contaros del país que nos regaló a su perla más preciosa! Muchos de los lugares que habéis "conocido" a través de las imágenes de televisión y de las fotos de la prensa formaron parte de los primeros paseos en el Toyota de sor Rosa María. Esas calles ahora irreconocibles fueron testigo de los primeros juegos de nuestra niña con el pelo de Silvia. Un terremoto convirtió todos nuestros recuerdos en relequias porque sabemos que cuando volvamos ya nada será igual.


Pero frente a la cruel realidad del presente están 24 meses de una intensidad inimaginable. ¿Qué palabra podría sintetizar nuestros dos primeros años juntos? No voy a poneros las lista entera porque os la diré directamente: "Ohana". Somos una familia... ¡somos una familia! ¡FAMILIA! Creo que me podría pasar horas hablando de como se ha fortalecido nuestra familia desde aquél día. Y si lo ha hecho no ha sido precisamente porque vivamos en una permanente Luna de Miel, sino porque nos ha tocado vivir una vida muy hermosa, con todo lo que significa. De todo ha habido, y de todo habrá.


Dos años ya... ¿Es eso mucho tiempo? ¡Qué más da! Hoy, igual que ayer, igual que mañana, igual que siempre soy feliz por todo lo que la vida me ha dado, muy, muy feliz.