¡Ufff! Desde aquél primer LP con el reloj en la portada Ana, Nacho y José María seguían creciendo como grupo y esperábamos el lanzamiento de sus canciones con auténtica avidez. Mítico el momento de su concierto en el Benito Villamarín cuando se corta la música en el "Cruz de navajas" y todo el mundo canta a coro la letra... ¡flipante! y lo fué aún más cuando Ana cogió el micro y dijo "a los que seáis del Betis, que ha eliminado al Mallorca". Y es que ya no sólo se trataba de discutir si Ana era mejor cantante que Soledad Giménez de "Presuntos implicados". Se trataba de que con cada canción Mecano nos emocionaba y nos llenaba la vida de sonidos con los que nos llegamos a identificar como generación. Sólo así se explica que los sigamos echando tanto de menos...
15 de julio de 2011
24 de junio de 2011
Sudor, sonrisas y lágrimas
¡Y comienza a sonar la música! Saray "Andrews" se encarga de transportarnos a nuestra niñez mientras pasea por el escenario cantando mano a mano con el coro de la familia Von "Púa" ...Do es trato de varón... Sonrisas en el patio de butacas, y ya desde muy pronto alguna que otra emocionada lagrimilla ...Sol, Do, La, Fa, Mi, Do, Re... El maestro Miguel dirige y anima al coro, y desde el fondo del patio de butacas la sonrisa de la maestra Rocío también les marca el camino. Tras el ¡Doooo! final llega la primera ovación que eleva la emoción y el ritmo del concierto.
Y todos pudimos ver como aquella carreta coriana que volcó en el Quema quiso seguir así un ratito para disfutar mientras Mª Luz nos devolvía durante unos instantes al camino y a las marismas, en ese sueño rociero que Coria lleva tan dentro.
Luego sin saber cómo, a todos se nos erizaron los vellos cuando resonó el olé más flamenco dedicado a Cristina por esa voz suya llena de duende y compás.
Con la cuarta, y como si nada pasara, esa carreta coriana siguió su caminar jaleada por las voces del coro y los sonidos de toda la orquesta metida de lleno en el concierto y conectada a través de invisibles hilos con un patio entregado que los ovacionaba muy merecidamente.
Música de aire medieval sonando en el tercer milenio interpretada por la orquesta de un colegio de primaria. Universal la música, capaz de meterse en nuestras mentes haciendo que percibamos como un todo cada una de las notas y sonidos generados en esa armoniosa máquina orquestal. Y por supuesto llegó la tercera ovación de la mañana.
Y así fue. Sólo faltó que se formara un corro mientras La Tarara iba pasando de voz en voz. acompañada de un Salvador que envolvía con embrujo toda la sala mientras las notas iban saliendo de su clarinete.
¿Acaso no se metió hasta lo más hondo de nuestras almas ese Ayyyyyyy, mi Tarara? Al final de la copla se unieron a través de ese "quejío" dos infancias, dos épocas, dos mundos diferentes con el denominador común de los juegos y canciones en un patio de recreo. Ya no había barrera ni cerrojos que contuviesen las emociones al acercarse con una nueva ovación la última pieza del concierto.
Esa es la traducción al español de la letra de Orobroy. Pero para mi tanto la música como la letra se traducen de otra manera. ¡Qué bien la tocaron y qué bien la cantaron! Cada nota se iba metiendo en rincones escondidos en cada persona, no queriendo dejar de sonar nunca. Al maestro Jerónimo ya no le quedaba más cara para poder tener una sonrisa más grande. Y, ¿qué decimos del maestro Enrique? Habría que visionar a cámara lenta el concierto para percibir cada guiño, cada expresión de su cara, cada mirada, cada movimiento de sus manos para entender la pasión que pone en cada ensayo y en cada concierto. Como el mismo dijo SUS ALUMN@S son los mejores artistas con los que puede subirse a un escenario.
Antes de bajar el telón se vivieron momentos tremendamente emotivos, que sería inútil tratar de describir porque no creo que haya palabras para expresarlos. Sonrisas y lágrimas. Por si no hubiese sido suficiente recompensa haber vivido en primer plano el conciertazo recién terminado, quiso el equipo directivo del colegio darme un obsequio para hacer aún más inolvidable ese momento. De todo corazón, mil gracias.
Ahora habrá que esperar por una parte a los vídeos del maestro Enrique para recordar una y otra vez este concierto. Y muy largo se me hace el tiempo hasta que a mediados de Diciembre vuelva a sonar sobre el escenario la orquesta más maravillosa que conozco, porque no hay ninguna otra que me haga sentir la música tanto como cuando es día de concierto. Antes llegarán los preparativos y los ensayos, de este maravilloso ser vivo que es el único que hiberna en verano.
Maestro Enrique, como verás se cumplieron tus pronósticos y los niños y niñas de la orquesta "se comieron el escenario". Gracias a ti y a Jerónimo por unos días absolutamente imborrables. Y no quiero terminar sin felicitar a todos y cada uno de los miembros de la Orquesta JNZ no sólo por su actuación en el concierto, sino por esa convivencia que se ha generado en torno a la música y que está haciendo que el proyecto de la orquesta tenga unas dimensiones jamás imaginadas.
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14 de junio de 2011
Las BSO de mi vida (VI): BSO Sister Act y Sister Act 2
Woopy Goldberg es una de esas actrices camaleónicas capaces de interpretar todos los registros, pero en esta película se ganó para siempre mi admiración. Vamos camino de los 20 años desde su estreno y sigo emocionándome, disfrutando y riendo cada vez que veo la peli y por supuesto sigo escuchando todas y cada una de las canciones de su BSO (y también de Sister Act 2, aunque esta me gustó menos). La escena que os dejo en el vídeo es una de mis favoritas aunque el final con Su Santidad en Saint Katherine tampoco tiene desperdicio. Os dejó con Deloris...digo con la hermana Mary Clarence...
31 de mayo de 2011
Las canciones y vídeos de mi vida (XIII): Like a virgin (Madonna)
Nunca pensé que mi vida fuera a tener como banda sonora tantas canciones de Madonna. En aquellos inicios ochenteros nuestra ambición rubia machacaba las listas radiofónicas con 2 yhasta 3 singles simultaneamente, y rompía con estéticas y barreras con la facilidad que un cuchillo se hunde en la mantequilla. De no saber quién era aquella cantante a tener sus singles e incluso sus álbums pasó poco tiempo, durante el cual yo también sufrí mi propia metamorfosis...
14 de mayo de 2011
Las BSO de mi vida (V): Rocky III
Vale. Todos sabíamos que al final Rocky ganaría, pero no pensábamos que tendría que sufrir tanto. Durante la película no le echamos cuenta a la música (bueno salvo a "The eye of a tiger" de Survivor), ni tampoco las veces que la vimos en video. Pero un buen día me regalaron la BSO por mi cumpleaños y todos flipamos. Creo que no había ni un tema que pudiésemos catalogar de mediocre, todos nos parecían fantásticos. Stallone se había ganado ya un huequecito en nuestras vidas...
30 de abril de 2011
Las canciones y vídeos de mi vida (XII): True (Spandau Ballet)
No Jesús, no me he olvidado de Spandau Ballet, ni de sus canciones, ni de lo que vivimos juntos en aquel imborrable e irreptible concierto en el Prado de San Sebastián. ¡Cómo me iba a olvidar de ellos! Aquí la peña si andaba dividida porque eso de los guardapolvos y de los pendientes pues como que no pegaba mucho. Pero es que Tony Hadley cantaba de una manera que no quedaba más remedio que escucharlos a pesar de la estética de nuevos románticos. Y los menos entusiastas luego descubrierin que sus baladas eran más largas que la media y eso favorecía las estrategias ;-)
22 de abril de 2011
No pudo ser...
El cielo, ¡ay el cielo! no ha permitido que mi Hermandad de Pasión haya hecho su estación de penitencia a la Santa Iglesia Catedral. ¡Ay cielo, ay! Este año en el que necesitaba más que nunca acompañar a mi Virgen de la Merced yo ya sabía desde el Sábado de Gloria no podría salir por culpa de un agudísimo dolor de espalda. Pero encima no poder disfrutar de mi cofradía en la calle ha sido demasiado para mi y me ha dejado tocado.Mi Cristo de Pasión con lirios, ¡ay cielo, ay! como a mi más me gusta. La banda de música del paso de palio un año más sin estrenarse. Mi túnica sin orearse y ya van 3 Semanas Santas sin salir y eso es ya todo un agujero en mi alma cofrade y en mi corazón cristiano. Sólo me queda el consuelo de saber que faltan menos de 365 días para la próxima Semana de Pasión en la que ¡ay cielo, ay! pido que mi sueño y mi deseo se vea cumplido y pueda volver a pasear por las calles de Sevilla acompañando a mis Sagradas Imágenes para dar testimonio de esa Fe que tanto falta y que tanta falta hace en este mundo en el que vivimos.
El Señor lo ha querido así, y nada hay que objetar. Él sabe mejor que nadie el porqué de esta tarde-noche teñida de lágrimas.Tal vez por eso, entre tantos sevillanos, hay un hombre que se mira las manos. Nació hace unos 400 años. Pero su rostro no lo envejeció esa edad sino la Cruz que le hicieron cargar desde el principio. Y con esa Cruz no para de aliviar las cruces de los demás sevillanos. Cada Jueves Santo abandona su casa, en la plaza del Salvador, para recorrer la ciudad y buscar las caras de quienes no suelen ir a verle. Es sin duda una de nuestras mayores cumbres religiosas de estos días. Porque nuestros pasos en la calle no buscan la emoción de los sentidos, sino la conmoción del alma.
Unos días al año le quitan su Cruz, para su Besapié, y El se queda como en el último trecho del camino al Gólgota mientras Simón llevaba su madero. Porque cuando le quitan su Cruz El se queda... mirándose las manos. Como queriendo tomar con ellas las manos de todos los hijos de esta ciudad para unirlas bajo su amor sin medida. Esa era su misión. Por eso me gusta tanto verle cuando le quitan su Cruz. Con su prodigiosa cabeza recogida en su pecho, fijos los ojos verticalmente en sus manos abiertas. Llenas de milagros. Y cuando cada tarde de Jueves Santo vuelvo a verlo venir me miro mis propias manos, y las escondo avergonzado ante su presencia. Y solo veo manos a su alrededor, las manos de los suyos que le preceden, manos de apretarse el escudo mercedario sobre el pecho, manos salpicadas de cera roja sobre las manchas de la piel veterana, manos de escolta para esa compañía que nunca les falló. Manos que desembocan en las divinas manos del Señor reflejadas sobre los cierros de Álvarez Quintero.
¡Pasión! Tu eres el Cristo que se mira las manos. ¡Pasión! Dulce orilla para el oleaje encrespado en que nos ahogamos. ¡Pasión! aplaca con la mansedumbre de tus manos esta marejada, y desde tu barca de plata sálvanos… Cómo atrevernos a pensar en una Sevilla sin sevillanos. Sería quedarnos sin ti, Jesús de la Pasión. Tu, el primer sevillano, el de las nobles manos… (Extracto del pregón de D. Francisco J. Vázque zperea, 2.003)
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18 de abril de 2011
Lunes Santo familiar
Más de una semana preparándolo mentalmente todo. ¡Qué digo una semana si han sido dos años! Dos años de alegre pena. Dos Semanas Santas de felicidad con suspiros con pellizco y mordida del labio de abajo. Por eso cuando ayer por la noche las gotas de cera de su túnica se quedaban en el papel de estraza al paso de la plancha toda ella irradiaba felicidad. Este año 2.011 buscó la energía en los días de Cuaresma, en las visitas a los templos, en los besamanos y en los besapiés. Pero por encima de todo buscó su Norte en la parroquia de San Andrés.
Luego a merendar que las niñas se estban portando como lo que son: hermanas de Santa Marta. Luego nos colocamos estratégicamente en el rincón con menos encanto cofradiero de toda Sevilla: la puerta salida al Duque de El Corte Inglés. Allí flanqueados por dos familias encantadoras pasaron rápidos los minutos hasta que comenzó a pasar el impresionante cortejo de nuestra hermandad. Cruz de guía, senatus, banderín del grupo jovén, bandera de Santa Marta, y con otro banderín empezaba el 5º tramo. Rod Mondy me sorprendía con esos nervios nunca antes vistos. Y Jimena también me sorprendía aguantando el tipo y el tirón después de un ratazo en brazos. Y casi sin darnos cuenta la vimos. Nazarena (de Santa Marta), mujer (simplemente maravillosa), madre (sic) y esposa (siempre gracias, gracias siempre). Fue una mirada demasiado fugaz, pero de una intensidad y profundidad casi teológicas. ¡Así se da testimonio de nuestra Fe por las calles de Sevilla! Charitas Christi urget nos.
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15 de abril de 2011
Partituras de cuaresma
Cada día de la Cuaresma va regalándonos signos imperceptibles que ayudan a que se templen los nervios durante la espera para la Semana Santa. Los días se alargan. Empieza a sobrar la manta o el edredón durante la noche. Trinan los pájaros y florece y se enverdece el campo. El redoble de los tambores de los ensayos de las bandas son un arrullo nocturno. Y en el almanaque una clave de sol señala el día del concierto de Semana Santa.A mi me da que el Centro Cultural "Pastora Soler" es ya la sede oficial de la Orquesta JNZ. L@s niñ@s integrantes de la misma se mueven a sus anchas por los pasillos, camerinos y escenario, y casi se echan de menos los nervios de representaciones anteriores, vamos que da coraje tanta "profesionalidad". Claro que es entendible esa tranquilidad conociendo quienes son las personas que lideran este proyecto (jajaja,...tranquilidad sólo con tres ensayos generales...).
Me gustan los conciertos de la orquesta del colegio de mi hija. Me gusta llegar con tiempo para ver las caras de los familiares y amigos, y este año me he querido quedar con las caras y gestos de dos abuelas que repartiendo orgullo y ternura por igual me preguntaban al pié de las escaleras: "¿Toca su hija en la orquesta? ¿Si? Mi nieta toca la flauta.", mientras la otra me comentaba: "Hay que ver qué mérito tienen estos niños. Cada vez que vienen a casa me canta las marchas porque dice que tienen que ensayar". Y yo miraba esos ojos chiquititos de tembloroso brillo o la piel arrugada de su cara o de sus manos, mientras subían peldaño a peldaño las escaleras que las acercaba a ese cachito de gloria que sus nietos le iban a regalar.
Es la hora marcada y ya estamos dentro todos, y el jaleillo de la entrada se justifica por las ganas que tenemos de escuchar una vez más a nuestros niños. Con el patio de butacas repleto, el maestro Antonio rebosa orgullo en su introducción al concierto... ¡y se levanta el telón!
Las miradas buscan con rapidez y avidez el contacto con nuestros pequeños artistas, y ellos hacen lo mismo aunque de manera fugaz porque están pendientes de las órdenes de su director que se acaba de recuperar con maestría gimnástica de un traspiés. Hoy el primer sonido es para comprobar la afinación...
Orquesta JNZ - Pasan los campanilleros by PastorRoldan
Es curioso como el tiempo llega a pararse, a alargarse o a curvarse. Es curioso como los órganos de los sentidos pueden ser burlados por la intensidad de los sentimientos. Porque yo estaba allí. Yo ví como florecía azahar en la batuta del director. Yo olí a incienso con las primeras notas de las flautas. Y no había violines porque eran el vaivén de las bambalinas de un palio. Y no había clarinetes, sólo el trinar de los bencejos. Por no haber no había ni percusión, era el latir al unísono de 150 corazones sobre el escenario. El piano era la más deliciosa y dulce de las torrijas y la guitarra la canela que matiza su sabor. Y al fondo del escenario, brillando como el sol sobre el agua de nuestro río, las voces del coro esperando el "¡a esta es!" de su capataza para envolver con sus voces el regalo que en forma de concierto nos iban a dar.
Orquesta JNZ - La saeta by PastorRoldan
"Pasan los campanilleros", una maravillosa saeta de la maestra Mercedes y para terminar "La saeta", que incluía la sorpresa de la bulería del final. Es obvio que todos nos quedamos con ganas de más, de muchísimo más. Esta claro que los aplausos no fueron sólo fruto del amor hacia nuestros niños sino también la recompensa a su esfuerzo. ¡Qué bien sonó la orquesta en su conjunto! Y es que al final del concierto es cuando te da cuenta de lo que significa pertener a una orquesta. No se trata de 150 solistas tocando y cantando al mismo tiempo. Los maestros y maestras que colaboran y dirigen la orquesta deben estar henchidos de orgullo, sabedores del enorme tesoro que tienen en sus manos.
Hoy la orquesta habrá tocado tras el pasito de la Virgen en la procesión para los niños de infantil. Me he perdido ese bis tardío, aunque mientras camino voy tarareando marchas con la esperanza de que el primer nazareno está cada vez más cerca.
14 de abril de 2011
Las BSO de mi vida (IV): The mission
Dos enormes actores, un excelente guión y un Morricone sublime me hicieron pasar una de las mejores tardes de cine de mi vida. Creo que fue la primera vez que terminé de ver todos los títulos de crédito y prácticamente me tuvieron que echar de la butaca para sacarme de la impresión que había sufrido con esta película y por supuesto con su música...
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