Dos enormes actores, un excelente guión y un Morricone sublime me hicieron pasar una de las mejores tardes de cine de mi vida. Creo que fue la primera vez que terminé de ver todos los títulos de crédito y prácticamente me tuvieron que echar de la butaca para sacarme de la impresión que había sufrido con esta película y por supuesto con su música...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)




No hay comentarios:
Publicar un comentario