"La voz de la sangre... ¡qué flácida patraña romántica! La paternidad única es la costumbre del cariño y del cuidado. El que sufre, lucha y se desvela por un niño, aunque no lo haya engendrado, ése es su padre." (Rubén Dario. Autobiografía)
Daisypath Happy Birthday tickers
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26 de octubre de 2011

¡Feliz cumpleaños Jimena!

Dicen que cuando te lo pasas bien el tiempo pasa muy deprisa, y obviamente nos lo debemos estar pasando muy bien cuando sin apenas darnos cuenta nos hemos plantado en el 2º cumpleaños de Jimena.

Nuestra pequeña es un duende que corretea por la casa haciendo de las suyas. Tiene loquitos a su hermana y a sus papás, y cada día se convierte en una especie de aventura donde ella es una de las protagonistas (suspiro hondo). ¡La veo tan mayor! Cada día desde que llegó al mundo he querido disfrutar del todo el tiempo que hemos podido compartir, y cuando echo la vista atrás y veo que mi bebita linda es ahora una bebota enorme levanto la vista al Cielo para dar gracias por esa felicidad que se va multiplicando día a día en nuestro hogar.

No importa que a lo largo del día se escuchen muchos: "Jimena, ¡no!" o que justo cuando acabas de terminar de recoger el salón ella llegue y esparza la bolsa de sus juguetes por el suelo, o que cuando intentas dar una cabezadita tras el almuerzo llegue ella con sus 4 cuentos de "Dora la exploradora" para que se los cuentes. O que cada tarde quiera ponerse a hacer los deberes con esa tata a la que adora y terminen riñiendo porque según Rod Mondy "papiiiii, no me deja tranquila", seguido de mueca con puchero y con la pequeña atrincherada bajo su pupitre diciendo "papá, ¡nooo!". No importa que las canciones de "Cantajuego" nos salgan por las orejas, o que nos sepamos de memoria los DVDs de Baby Einstein o de Dora. Ni que cuando quieras que duerma esté como una moto, y cuando quieras que esté despierta duerma como una marmota. No importa porque todo eso y mucho más llena nuestras vidas de ilusión y de alegría. Como cuando llega a casa de mi madre y le dice "buelita Banca", y veo como de golpe y porrazo un par de arrugas de su cara desaparecen.

Jimena ya tiene cosas de su mamá, de su papá y de su hermana. Pero los parecidos importan poco porque lo más bonito es ver como va desarrollando su personalidad y su carácter. El lema de los mosqueteros lo asumimos en casa porque es verdad que todos para uno y uno para todos. ¡Muchas felicidades Jimena! Tu hermana y tus papás hoy y siempre te deseamos todo lo mejor y aprovechamos para darte las gracias por hacernos tan felices.

5 de octubre de 2011

Un añito más para Silvia...

La mami de nuestra casa ha celebrado su cumpleaños de la mejor manera que podíamos perpararle: en casa en una pequeña fiesta familiar. Ha sido algo muy bonito donde se respiraba el auténtico cariño y el amor era tan grande que casi daba miedo que se incendiara con la llama de las velas de la tarta.

Jimena ha podido perfeccionar el canto del cumpleaños feliz, y ayudada por Rod Mondy y por la homenajeada también ha practicado el soplar las velas para cuando dentro de unos días llegue su turno. Ver la cara de felicidad de Silvia es sin duda un placer maravilloso.

¡¡FELICIDADES CHISPITA!!

25 de agosto de 2011

Once años... ¿ya?

¡Once años! No tengo la sensación de que haya pasado tanto tiempo desde que nos dejaste papá. Pienso tantas veces en ti, hablo en tantísimas ocasiones de ti que no me había dado cuenta que ya son once los años que nos faltas. Pero ya sabes que cada año te escribo no para recordarte con tristeza, sino para que en las líneas que hago públicas sepas al mismo tiempo que te sigo echando de menos y que te quiero muchísimo.

Si papá, te echo de menos un montón. Intento cubrir ese hueco buscando tus palabras en mi interior, recordando esos maravillosos momentos en que charlábamos y me enseñabas tantas y tantas cosas. Te echo de menos porque me encantaría contar con tu consejo, con esa sabiduría que adquiriste a base de mucho vivir. Te echo de menos cuando veo crecer a mis hijas e imagino que los mismos sentimientos de amor infinito que siento con ellas fueron los que tú sentiste conmigo. Te echo de menos los días que almorzamos en casa de mamá cuando ahora soy yo el que ocupo tu sitio.

Y cuanto más te echo de menos, más te quiero. Me regalaste una infancia que muy pocos niños pudieron tener o imaginar. No descuidaste ningún detalle y te preocupaste de que creciera sano y feliz, dando en cada momento importancia a las cosas que lo tenían. Te quiero querido papá por como fuiste y por lo que fuiste. Me gusta recordarte porque recordar es volver a vivir. Me gusta imaginar qué harías o cómo te sentirías si estuvieses entre nosotros. Y lo hago porque te sigo queriendo. Me convenzo a mi mismo de que desde algún lugar del firmamento tú puedes vernos y acompañarnos. Tiene que ser así porque el Amor no tiene fronteras.

Querido papá: el tiempo me ha enseñado una cosa que tú no me dijiste (aunque seguro que lo sabías) y es que hay que vivir la vida con una sonrisa en la cara, plantándole cara, pero sin perder la sonrisa ni el el buen humor. ¿Te harán fiesta en el Cielo por tu aniversario? :-)

Te quiero papá.

15 de julio de 2011

Las canciones y vídeos de mi vida (XIV): "Eungenio" Salvador Dalí (Mecano)

¡Ufff! Desde aquél primer LP con el reloj en la portada Ana, Nacho y José María seguían creciendo como grupo y esperábamos el lanzamiento de sus canciones con auténtica avidez. Mítico el momento de su concierto en el Benito Villamarín cuando se corta la música en el "Cruz de navajas" y todo el mundo canta a coro la letra... ¡flipante! y lo fué aún más cuando Ana cogió el micro y dijo "a los que seáis del Betis, que ha eliminado al Mallorca". Y es que ya no sólo se trataba de discutir si Ana era mejor cantante que Soledad Giménez de "Presuntos implicados". Se trataba de que con cada canción Mecano nos emocionaba y nos llenaba la vida de sonidos con los que nos llegamos a identificar como generación. Sólo así se explica que los sigamos echando tanto de menos...

24 de junio de 2011

Sudor, sonrisas y lágrimas

El concierto de clausura del curso 2.010-2.011 de la Orquesta JNZ lo he vivido de una manera muy diferente a cualquier otro. Desde los ensayos en casa con Rod Mondy notando como cada tarde apretaba un poco más el calor, hasta mi asistencia a uno de los ensayos donde por fin pude constatar que la orquesta es un ser vivo, que respira, se mueve, reposa, ríe mucho, a veces sufre, pero siempre, siempre avanza. Los maestros han sacado horas de donde no había para que los niños y niñas hayan dado muestra una vez más de la ilusión con la que participan en su orquesta.

El telón está aún bajado y detrás está el maestro Antonio repasando la historia de la orquesta. Todo está preparado. Las respiraciones previas al inicio del concierto sirven para templar los nervios, mientras entre bambalinas se asoman entre curiosos y orgullosos los ecos de cada ensayos esperando su momento para fundirse con las notas de la versión final.

¡Y comienza a sonar la música! Saray "Andrews" se encarga de transportarnos a nuestra niñez mientras pasea por el escenario cantando mano a mano con el coro de la familia Von "Púa" ...Do es trato de varón... Sonrisas en el patio de butacas, y ya desde muy pronto alguna que otra emocionada lagrimilla ...Sol, Do, La, Fa, Mi, Do, Re... El maestro Miguel dirige y anima al coro, y desde el fondo del patio de butacas la sonrisa de la maestra Rocío también les marca el camino. Tras el ¡Doooo! final llega la primera ovación que eleva la emoción y el ritmo del concierto.


A continuación el ritmo lo marcaron las palmas por sevillanas con las que siguió el concierto, vibrando con el arte de la guitarra tocada con maestría.

Y todos pudimos ver como aquella carreta coriana que volcó en el Quema quiso seguir así un ratito para disfutar mientras Mª Luz nos devolvía durante unos instantes al camino y a las marismas, en ese sueño rociero que Coria lleva tan dentro.

Luego sin saber cómo, a todos se nos erizaron los vellos cuando resonó el olé más flamenco dedicado a Cristina por esa voz suya llena de duende y compás.

Con la cuarta, y como si nada pasara, esa carreta coriana siguió su caminar jaleada por las voces del coro y los sonidos de toda la orquesta metida de lleno en el concierto y conectada a través de invisibles hilos con un patio entregado que los ovacionaba muy merecidamente.


El corazón del concierto aceleró un poquito más con la llegada de los toques occitanos. La maquinaria perfectamente engrasada de la orquesta mostró toda su capacidad. María dio la entrada a una percusión que vale un imperio, y en seguida llegó la claridad de las notas de Jesús tocando la flauta, acompañado por dos violistas de auténtica categoría. Y así podíamos repasar uno por uno a todos los integrantes de la orquesta, que se encargaron a través de su interpretación de dejar claro una vez más que forman parte de un hermosísimo conjunto donde cada pieza es importante por si misma pero sobre todo porque el resultado final depende de que cada uno ejecute su parte a la perfección.

Música de aire medieval sonando en el tercer milenio interpretada por la orquesta de un colegio de primaria. Universal la música, capaz de meterse en nuestras mentes haciendo que percibamos como un todo cada una de las notas y sonidos generados en esa armoniosa máquina orquestal. Y por supuesto llegó la tercera ovación de la mañana.


Dicen que durante su estancia en Nueva York, a Lorca lo conocían como el poeta que tocaba el piano. Y una de sus piezas favoritas era La Tarara. ¿Quién era? Poco importa cuando por todos es conocida. Su ritmo, cadencioso y lleno de recuerdos de la infancia para muchos de los asistentes provocó el primer silencio de la mañana. Es silencio maestrante que es sinónimo de faena grande.

Y así fue. Sólo faltó que se formara un corro mientras La Tarara iba pasando de voz en voz. acompañada de un Salvador que envolvía con embrujo toda la sala mientras las notas iban saliendo de su clarinete.

¿Acaso no se metió hasta lo más hondo de nuestras almas ese Ayyyyyyy, mi Tarara? Al final de la copla se unieron a través de ese "quejío" dos infancias, dos épocas, dos mundos diferentes con el denominador común de los juegos y canciones en un patio de recreo. Ya no había barrera ni cerrojos que contuviesen las emociones al acercarse con una nueva ovación la última pieza del concierto.


"Cuando escucho la vieja voz de mi sangre que canta y llora recordando pasados siglos de horror, siento a Dios que perfuma mi alma y en el mundo voy sembrando rosas en vez de dolor."

Esa es la traducción al español de la letra de Orobroy. Pero para mi tanto la música como la letra se traducen de otra manera. ¡Qué bien la tocaron y qué bien la cantaron! Cada nota se iba metiendo en rincones escondidos en cada persona, no queriendo dejar de sonar nunca. Al maestro Jerónimo ya no le quedaba más cara para poder tener una sonrisa más grande. Y, ¿qué decimos del maestro Enrique? Habría que visionar a cámara lenta el concierto para percibir cada guiño, cada expresión de su cara, cada mirada, cada movimiento de sus manos para entender la pasión que pone en cada ensayo y en cada concierto. Como el mismo dijo SUS ALUMN@S son los mejores artistas con los que puede subirse a un escenario.

Antes de bajar el telón se vivieron momentos tremendamente emotivos, que sería inútil tratar de describir porque no creo que haya palabras para expresarlos. Sonrisas y lágrimas. Por si no hubiese sido suficiente recompensa haber vivido en primer plano el conciertazo recién terminado, quiso el equipo directivo del colegio darme un obsequio para hacer aún más inolvidable ese momento. De todo corazón, mil gracias.

Ahora habrá que esperar por una parte a los vídeos del maestro Enrique para recordar una y otra vez este concierto. Y muy largo se me hace el tiempo hasta que a mediados de Diciembre vuelva a sonar sobre el escenario la orquesta más maravillosa que conozco, porque no hay ninguna otra que me haga sentir la música tanto como cuando es día de concierto. Antes llegarán los preparativos y los ensayos, de este maravilloso ser vivo que es el único que hiberna en verano.

Maestro Enrique, como verás se cumplieron tus pronósticos y los niños y niñas de la orquesta "se comieron el escenario". Gracias a ti y a Jerónimo por unos días absolutamente imborrables. Y no quiero terminar sin felicitar a todos y cada uno de los miembros de la Orquesta JNZ no sólo por su actuación en el concierto, sino por esa convivencia que se ha generado en torno a la música y que está haciendo que el proyecto de la orquesta tenga unas dimensiones jamás imaginadas.

14 de junio de 2011

Las BSO de mi vida (VI): BSO Sister Act y Sister Act 2

Woopy Goldberg es una de esas actrices camaleónicas capaces de interpretar todos los registros, pero en esta película se ganó para siempre mi admiración. Vamos camino de los 20 años desde su estreno y sigo emocionándome, disfrutando y riendo cada vez que veo la peli y por supuesto sigo escuchando todas y cada una de las canciones de su BSO (y también de Sister Act 2, aunque esta me gustó menos). La escena que os dejo en el vídeo es una de mis favoritas aunque el final con Su Santidad en Saint Katherine tampoco tiene desperdicio. Os dejó con Deloris...digo con la hermana Mary Clarence...



31 de mayo de 2011

Las canciones y vídeos de mi vida (XIII): Like a virgin (Madonna)

Nunca pensé que mi vida fuera a tener como banda sonora tantas canciones de Madonna. En aquellos inicios ochenteros nuestra ambición rubia machacaba las listas radiofónicas con 2 yhasta 3 singles simultaneamente, y rompía con estéticas y barreras con la facilidad que un cuchillo se hunde en la mantequilla. De no saber quién era aquella cantante a tener sus singles e incluso sus álbums pasó poco tiempo, durante el cual yo también sufrí mi propia metamorfosis...

14 de mayo de 2011

Las BSO de mi vida (V): Rocky III

Vale. Todos sabíamos que al final Rocky ganaría, pero no pensábamos que tendría que sufrir tanto. Durante la película no le echamos cuenta a la música (bueno salvo a "The eye of a tiger" de Survivor), ni tampoco las veces que la vimos en video. Pero un buen día me regalaron la BSO por mi cumpleaños y todos flipamos. Creo que no había ni un tema que pudiésemos catalogar de mediocre, todos nos parecían fantásticos. Stallone se había ganado ya un huequecito en nuestras vidas...

30 de abril de 2011

Las canciones y vídeos de mi vida (XII): True (Spandau Ballet)

No Jesús, no me he olvidado de Spandau Ballet, ni de sus canciones, ni de lo que vivimos juntos en aquel imborrable e irreptible concierto en el Prado de San Sebastián. ¡Cómo me iba a olvidar de ellos! Aquí la peña si andaba dividida porque eso de los guardapolvos y de los pendientes pues como que no pegaba mucho. Pero es que Tony Hadley cantaba de una manera que no quedaba más remedio que escucharlos a pesar de la estética de nuevos románticos. Y los menos entusiastas luego descubrierin que sus baladas eran más largas que la media y eso favorecía las estrategias ;-)

22 de abril de 2011

No pudo ser...

El cielo, ¡ay el cielo! no ha permitido que mi Hermandad de Pasión haya hecho su estación de penitencia a la Santa Iglesia Catedral. ¡Ay cielo, ay! Este año en el que necesitaba más que nunca acompañar a mi Virgen de la Merced yo ya sabía desde el Sábado de Gloria no podría salir por culpa de un agudísimo dolor de espalda. Pero encima no poder disfrutar de mi cofradía en la calle ha sido demasiado para mi y me ha dejado tocado.

Mi Cristo de Pasión con lirios, ¡ay cielo, ay! como a mi más me gusta. La banda de música del paso de palio un año más sin estrenarse. Mi túnica sin orearse y ya van 3 Semanas Santas sin salir y eso es ya todo un agujero en mi alma cofrade y en mi corazón cristiano. Sólo me queda el consuelo de saber que faltan menos de 365 días para la próxima Semana de Pasión en la que ¡ay cielo, ay! pido que mi sueño y mi deseo se vea cumplido y pueda volver a pasear por las calles de Sevilla acompañando a mis Sagradas Imágenes para dar testimonio de esa Fe que tanto falta y que tanta falta hace en este mundo en el que vivimos.

El Señor lo ha querido así, y nada hay que objetar. Él sabe mejor que nadie el porqué de esta tarde-noche teñida de lágrimas.

Tal vez por eso, entre tantos sevillanos, hay un hombre que se mira las manos. Nació hace unos 400 años. Pero su rostro no lo envejeció esa edad sino la Cruz que le hicieron cargar desde el principio. Y con esa Cruz no para de aliviar las cruces de los demás sevillanos. Cada Jueves Santo abandona su casa, en la plaza del Salvador, para recorrer la ciudad y buscar las caras de quienes no suelen ir a verle. Es sin duda una de nuestras mayores cumbres religiosas de estos días. Porque nuestros pasos en la calle no buscan la emoción de los sentidos, sino la conmoción del alma.
Unos días al año le quitan su Cruz, para su Besapié, y El se queda como en el último trecho del camino al Gólgota mientras Simón llevaba su madero. Porque cuando le quitan su Cruz El se queda... mirándose las manos. Como queriendo tomar con ellas las manos de todos los hijos de esta ciudad para unirlas bajo su amor sin medida. Esa era su misión. Por eso me gusta tanto verle cuando le quitan su Cruz. Con su prodigiosa cabeza recogida en su pecho, fijos los ojos verticalmente en sus manos abiertas. Llenas de milagros. Y cuando cada tarde de Jueves Santo vuelvo a verlo venir me miro mis propias manos, y las escondo avergonzado ante su presencia. Y solo veo manos a su alrededor, las manos de los suyos que le preceden, manos de apretarse el escudo mercedario sobre el pecho, manos salpicadas de cera roja sobre las manchas de la piel veterana, manos de escolta para esa compañía que nunca les falló. Manos que desembocan en las divinas manos del Señor reflejadas sobre los cierros de Álvarez Quintero.
¡Pasión! Tu eres el Cristo que se mira las manos. ¡Pasión! Dulce orilla para el oleaje encrespado en que nos ahogamos. ¡Pasión! aplaca con la mansedumbre de tus manos esta marejada, y desde tu barca de plata sálvanos… Cómo atrevernos a pensar en una Sevilla sin sevillanos. Sería quedarnos sin ti, Jesús de la Pasión. Tu, el primer sevillano, el de las nobles manos… (Extracto del pregón de D. Francisco J. Vázque zperea, 2.003)