Con tales pensamientos iba yo en la cabeza camino del concierto de Navidad de la orquesta JNZ. La cercanía de mi época favorita del año, el cerebro a mil por hora, tantas cosas que han quedado atrás, y sobre todo el inmenso orgullo de ir a ver a mi hija cantar en el coro de la orquesta de su colegio. Y así llegamos al Centro Cultural de la Villa. En mi recuerdo esa sensación de acudir al teatro de la Maestranza, con ese gusanillo que nace y vive de forma efímera en el estóamgo.
¡Había tanta magia que todo brillaba!
Detrás del telón se escuchaba el lejano murmullo de los niños preparando la tercera función del día, especialmente dedicada para sus familias. En el patio de butacas estaba lleno de sonrisas y miradas nerviosas y un montón de "buenosdías" y de "quétalestá". Los ojos cansados de los abuelos tenían una luz ya casi olvidada, y sus cabellos blancos eran de plata. La emoción era el sentimiento común entre las madres y los padres, teñido de admiración, orgullo y de mucha ternura. Ver lo bien que se portaban los más pequeños de cada familia era un presagio de que algo grande estaba por venir.
Gracias maestro Antonio por su introducción y su explicación pero... ¡no ve que nos morimos de ganas de ver y escuchar a "nuestros" niños!
Se abrió el telón y el blancor inmaculado del escenario los hizo a todos el mejor y más grande de los brillantes. Y tras un respetuoso silencio voló la batuta dibujando acordes de mazapán y compases de turrón. Músicos y coro eran uno y lo daban todo en cada nota no dejando que quedara más espacio entre ellos y su público que el que ocupaba el "duende" que todo lo envolvía. Ayer, la orquesta JNZ nos paseó por un mundo lleno de fantasia y de ilusión, llevándonos en volandas hasta la mismísima puerta que da entrada a la Navidad. ¡Olé, olé y olé por todos los que llenaban el escenario!
Gracias a todos y a cada uno de las personas responsables del proyecto, y con permiso de los maestros Enrique y Jerónimo con especial énfasis para el maestro del coro, Miguel, y sobre todo a esos niños que no paran de darnos alegrías.
Veréis que sólo os dejo el enlace para escuchar el audio del concierto y lo hago por dos motivos. La autorización para subir las imágenes de los niños a Internet la tiene el colegio y no quiero ser yo el que meta la pata. Y sobre todo porque estoy seguro que el montaje que harán del concierto superará con creces el vídeo casero que entre lágrimas y moqueando grabé yo ayer.
Funcion de Navidad by PastorRoldan




3 comentarios:
Me encanta como vives y como sientes las cosas. Gracias por compartirlo. Esa Rod Mondy que de cosas buenas nos tenía deparadas y cuantas os quedan por vivir , a Dios gracias. Y ya veras la peke de la casa, ya..... de casta le viene al galgo (con lo que os gustan los galgos jajajaj)
besos
laura
Querido Pastor:
Muchísimas gracias por describir de una manera tan maravillosa lo que todos vivimos esa mañana.
No te puedes imaginar la satisfacción que produce trabajar tanto tiempo y con tantos niños/as en un proyecto y poder compartir con ellos sobre el escenario ese mágico momento en el que un "duende" se presenta ante nosotros y nos hace vivir una experiencia inolvidanle.
Querido Pastor.
Bellísimo el punto de vista que nos ofreces del pasado concierto de la Orquesta. A nosotros, que estamos junto a ellos en ese mágico momento de luz, nos arde el corazón y es justo el instante en el que todo el esfuerzo pasado se ve recompensado. Ese sentimiento que describes con tanta pasión, esa ilusión y energía arrolladoras y bidireccional entre el escenario y el patio de butacas me atraviesa en cada concierto y me convierte en un Maestro Feliz y tremendamente afortunado por compartir ese instante con todos y cada uno de ellos... y de vosotros...
Publicar un comentario