
Pues sí, ya he tenido la oportunidad de saborear aquello que desde los años 60 se venía a llamar "quedarte de Rodríguez". Y es que Silvia y Rod Mondy se han ido de walk about y me han dejado con el Faunia coriano como compañía.
Y, ¿qué queréis que os diga? Pues eso, que la casa aunque parezca mentira está como deshabitada. Porque por mucho que los gatitos estén saltando de aquí para allá, el conejo haciendo todo el tiempo de las suyas, el Cásper meándose en algunos rincones, la Misae más tiempo en la calle que en la casa, y la Nina junto con los roedores como si no pasara nada, yo noto la casa muy vacía.
Da igual que hablemos muchas veces y mucho rato por el móvil, ¡yo echo muchísimo de menos a mis dos chicas! Sólo llevan 4 días fuera y parece que fueran 4 semanas. No sabía yo lo largos que se podían hacer los días cuando al volver a casa no está la peque para recibirte. Ni me imaginaba que la cotidianidad se pudiese echar tanto en falta.
¡Menos mal que mi mamá se ha venido conmigo para no estar tan solito! Así me entretengo haciendo de anfitrión (recordando discusiones de tiempos pasado jejeje) y parece que el tiempo pasa algo más deprisa.
Ya queda poquito para que estemos juntitos otra vez, así que lo único que deseo es que sigan disfrutando como hasta ahora. Así se hace menos duro soportar su lejanía.




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